El Monumental abrió sus puertas tres horas antes del partido. Desde temprano, los hinchas expresaron su respaldo a Gallardo con banderas, remeras con su rostro y frases icónicas. En el interior del estadio, una bandera colgada en el balcón de la San Martín alta resumió el sentimiento: “Que la noticia no tape la historia, gracias eternas Muñeco y cuerpo técnico”.
Durante toda la jornada se evidenciaron dos posturas bien marcadas: apoyo incondicional al entrenador más ganador en la historia del club y fuertes reproches hacia los jugadores, señalados por los hinchas como responsables de la crisis futbolística.

La diferencia quedó clara desde el anuncio de la formación inicial por los altoparlantes. Salvo algunas excepciones (principalmente juveniles) el plantel fue silbado e insultado. Cuando mencionaron a Gallardo, en cambio, las cuatro tribunas lo ovacionaron. En la salida a la cancha se repitió la escena: cánticos contra los futbolistas y el clásico “Muñeco, Muñeco…” como homenaje al DT en su última función.
Los goles y los abrazos
A los 13 minutos, Lucas Martínez Quarta abrió el marcador. Gallardo celebró con un aplauso breve. Segundos después, el defensor —a quien hizo debutar en 2017 y dirigió en más de 150 partidos— fue a abrazarlo en señal de gratitud, mientras el estadio volvía a ovacionar al entrenador.
River dominó el primer tiempo y generó situaciones claras, pero no logró ampliar la ventaja. Sobre el cierre, una desconcentración defensiva permitió que Tiziano Perrotta se filtrara entre los centrales y asistiera a Mauro Méndez, quien marcó el empate. Gallardo prácticamente no mostró reacción.
En el complemento, los goles de Sebastián Driussi y Joaquín Freitas repitieron la postal: abrazo con el DT y ovación generalizada del Monumental.
El final: ovación al DT y silbidos al plantel
Cuando el árbitro marcó el final, la escena fue contundente. Gallardo caminó hacia el centro del campo y levantó el brazo para saludar a los más de 85 mil hinchas que coreaban su apodo. Apenas comenzó a bajar las escaleras rumbo al túnel, estallaron los silbidos hacia los futbolistas, que cortaron una racha de tres derrotas consecutivas en el Torneo Apertura.

Las últimas palabras del Muñeco
En su despedida, Gallardo eligió el agradecimiento: “Simplemente agradecer. Gracias a la gente por otra noche de amor incondicional. Retribuir todo ese cariño a veces es difícil, así que lo hago por acá. Gracias a ustedes por el respeto que han tenido conmigo, sobre todo a los que me acompañaron tantos años”.
También dejó en claro que su vínculo con el club trasciende el cargo: “Y a River, nada, mañana tal vez estaré buscando a mi hijo en el colegio así que no me voy a despedir. Son las cosas que tiene este lugar mágico: uno se va, pero no se va nunca. Voy a estar muy pendiente de lo que pase en este club durante el tiempo que esté afuera”.
Por último, envió un mensaje al plantel y a la dirigencia: “Le deseo de todo corazón a este club, a este plantel y a esta dirigencia que se pueda reponer y volver a ponerse de pie para lo que viene”.
Así terminó el segundo ciclo del Muñeco: con victoria, ovación y una frase que resume su legado en Núñez.



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