Un mapa federal al que accedió Radio Up pone en evidencia la profundidad de la crisis productiva y laboral que atraviesa la Argentina entre 2024 y 2025. El relevamiento, elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), registra 629 conflictos laborales y empresariales en todo el país, vinculados a cierres de empresas, despidos, suspensiones, quiebras, retiros voluntarios, ventas forzadas y procesos de vaciamiento productivo.
Lejos de concentrarse en una sola región, el mapa confirma que la crisis tiene un alcance federal, atravesando provincias del centro, norte y sur del país, y afectando a sectores estratégicos de la economía nacional como la industria alimenticia, textil, metalúrgica, forestal, energética, transporte, comercio y servicios.

Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba: el núcleo más afectado
La provincia de Buenos Aires encabeza el ranking nacional con 168 conflictos, convirtiéndose en el epicentro de la crisis laboral. Allí se registran despidos masivos, cierres definitivos y situaciones de quiebra en industrias, comercios y servicios, con impacto directo en miles de puestos de trabajo.
Le siguen Santa Fe, con 65 conflictos, y Córdoba, con 38, dos provincias con fuerte perfil industrial que evidencian el deterioro del entramado productivo. En ambos casos, el mapa señala conflictos en empresas alimenticias, metalúrgicas, automotrices, textiles y de servicios industriales, lo que refleja una caída transversal de la actividad.
En CABA, también se contabilizan 38 conflictos, con predominio de cierres y despidos en el sector comercial, gastronómico, medios de comunicación y servicios privados, profundizando la fragilidad del empleo urbano.

El norte argentino y las economías regionales
El mapa federal también muestra una situación compleja en el NEA y el NOA. En La Rioja se registran 52 conflictos, con fuerte impacto en el sector textil y manufacturero. Tucumán suma 22, mientras que Salta contabiliza 19 y Jujuy 8, con despidos, cierres y quiebras que afectan principalmente a industrias, comercio y actividades extractivas.
En el NEA, Corrientes aparece con 20 conflictos, donde se destacan despidos en el sector maderero y en la construcción, con un saldo de 50 despidos en la forestoindustria y más de 2.000 en la construcción. Chaco registra 9 conflictos, Formosa 3 y Santiago del Estero 5, mayormente vinculados al comercio y al transporte.

Patagonia y regiones energéticas
En el sur del país, la crisis también se hace sentir. Tierra del Fuego registra 28 conflictos, con despidos y cierres en industrias y comercios, mientras que Santa Cruz suma 19, principalmente ligados a la energía, los servicios petroleros y actividades asociadas. Chubut contabiliza 17 conflictos y Neuquén 7, evidenciando tensiones en el sector hidrocarburífero y en empresas de servicios especializados.
Misiones en el mapa nacional
En Misiones, el relevamiento identifica 14 conflictos laborales, asociados a despidos, suspensiones, cierres, crisis empresarias, retiros voluntarios y riesgo de venta
Los casos se concentran en rubros sensibles para la economía provincial como la industria maderera, el comercio, los servicios y pequeñas y medianas empresas, sectores que sostienen buena parte del empleo privado local.
Si bien la cantidad es menor en términos absolutos respecto de otras provincias, el dato resulta relevante por el peso estructural del empleo privado en Misiones y por la dependencia de cadenas productivas regionales que hoy muestran señales de retracción.

Una radiografía de la crisis laboral
El mapa federal utiliza una simbología clara que permite identificar el tipo de conflicto: despidos, suspensiones, cierres definitivos, quiebras, crisis productiva y riesgo de continuidad, ofreciendo una radiografía precisa del estado del empleo en Argentina. El relevamiento incluye tanto empresas nacionales como multinacionales, lo que refuerza la idea de un fenómeno extendido y no limitado a casos aislados o sectores específicos.
Un insumo clave para el debate público
El acceso de Radio Up a este material permite dimensionar el impacto real de la crisis económica sobre el mundo del trabajo. El mapa no solo contabiliza conflictos, sino que evidencia una acumulación de tensiones productivas que pone en discusión la sostenibilidad del empleo, el rol del Estado y el futuro de las economías regionales.
En un contexto de recesión prolongada, caída del consumo y retracción de la actividad industrial, el mapa federal se convierte en un insumo clave para comprender el presente y anticipar escenarios, mostrando que la crisis laboral ya no es sectorial ni coyuntural, sino estructural y de alcance nacional.



//



