En una Plaza de San Pedro colmada de peregrinos de distintas nacionalidades, fieles y turistas, el Papa León XIV presidió este domingo 14 de diciembre la oración del Ángelus, en el marco del domingo de Adviento. Su reflexión estuvo centrada en el pasaje del Evangelio de Mateo que presenta a Juan el Bautista encarcelado, interrogándose desde la prisión sobre la identidad del Mesías.
León XIV celebró el Jubileo de las cárceles con un mensaje de liberación
El Pontífice destacó que, aun privado de su libertad, Juan no pierde la esperanza ni renuncia a su misión: “Incluso encadenado sigue siendo una voz libre en busca de verdad y justicia”, subrayó. Desde ese lugar de sufrimiento, el Bautista pregunta a Jesús: “¿Eres tú el que ha de venir o debemos esperar a otro?”, una pregunta que según León XIV sigue resonando hoy en los corazones de muchos.
Al referirse a la respuesta de Cristo, el Papa enfatizó que Jesús revela quién es a través de sus obras, poniendo en el centro a los pobres, los enfermos y los excluidos, quienes continúan siendo el corazón del mensaje cristiano y de la Iglesia.
“Son los últimos quienes hablan por Él. Cristo anuncia quién es a través de lo que hace, y lo que hace es signo de salvación para todos”, afirmó León XIV. En ese sentido, recordó que el encuentro con Jesús devuelve sentido a la vida: los ciegos recuperan la vista, los sordos oyen, los mudos hablan y los muertos vuelven a la vida. “Cuando Dios viene al mundo, se lo ve”, expresó el Pontífice, reafirmando el Evangelio como buena noticia para los pobres.

El Papa también subrayó el poder liberador y sanador de la Palabra de Dios, especialmente en los momentos de prueba, cuando la vida parece perder sentido y se dificulta escuchar al prójimo.
“Cristo da palabra a los oprimidos, vence la ideología que nos hace sordos a la verdad y sana de las apariencias que deforman el cuerpo y el corazón”, afirmó. En ese marco, exhortó a los fieles a vivir el Adviento como un tiempo de espera activa, uniendo la esperanza en el Salvador con la atención a lo que Dios obra en el mundo, para experimentar la verdadera libertad que nace del encuentro con Cristo.
Llamado por la paz en la República Democrática del Congo
Al finalizar la oración mariana, León XIV recordó las recientes beatificaciones celebradas en España y Francia, y rindió homenaje a los numerosos mártires asesinados por su fe. Además, elevó un nuevo llamado por la paz, expresando su preocupación por la reanudación de los enfrentamientos en el este de la República Democrática del Congo.
El Pontífice manifestó su cercanía con la población afectada por la violencia e instó a respetar los procesos de paz en curso, reiterando el compromiso de la Iglesia con la reconciliación y la justicia.



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