En la cadena yerbatera todo es tensión. A medida que pasa el tiempo, aun con la cosecha y comercialización funcionando en gran parte, el sector productivo sigue molesto por la falta de definición de mejores precios para el producto tras la desregulación decidida por el presidente Javier Milei, en el DNU 70/23. Sumadas las últimas decisiones del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), respaldando desde el directorio medidas como la libre plantación de yerba, la falta de controles y otras normativas que impuso el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
En ese contexto, un directivo de La Cachuera (yerba mate Amanda) y presidente de la Cámara de Molineros de la Zona Productora de Corrientes y Misiones, Victor Saguier, le dijo a un medio nacional que al que no le cierren los número, iba a tener que abandonar o reconvertirse. Textualmente sostuvo: "... aquellos a los que no le cierra el número van a abandonar la actividad, o se van a tener que reconvertir".

Saguier defendió la desregulación, la oferta y la demanda y los precios que surjan de esa relación comercial. Y las críticas no tardaron en llegar. Hubo repudios desde entidades como APAM, MAM; de legisladores provinciales como Cristian Castro (PAyS) que pidió que la Legislatura se exprese contra los dichos de Saguier; y el ministro del Agro, Facundo López Sartori en nombre del Gobierno provincial.
Un día después que la Provincia expresara su malestar, la empresa yerbatera emitió un comunicado en el que, como se dice popularmente, "bajó un cambio" y entendió lo mal que habían caido las expresiones de su directivo.
Varios pedidos después de lanzar la dura advertencia
No fue Saguier sino que la empresa como tal la que firmó el comunicado público. Sin rodeos, el comunicado puso el contexto: "Durante los últimos días han circulado artículos periodísticos con declaraciones sobre la coyuntura del mercado yerbatero y la desregulación prevista en el DNU 70/23", dijeron.
Seguidamente mostraron el acuse de recibo de las secuelas de las declaraciones de su directivo, indicando: "Conscientes de la inquietud que esta difusión pudo generar entre productores, cooperativas y trabajadores del sector, consideramos oportuno ratificar públicamente nuestro compromiso histórico con toda la cadena yerbatera", escribió la firma de la familia Szychowski que buscó cercanía después de enfrentarse duramente con los que dijo estar comprometida.

Mientras Saguier lo que menos hizo fue acercar posiciones para mejorar los pagos a los productores, La Cachuera sostuvo: "Desde nuestra fundación, forjamos nuestra identidad empresarial junto a cientos de familias productoras, cooperativas y tareferos de Misiones y Corrientes. Nuestras relaciones siempre se han basado en precios justos, asistencia técnica y una firme vocación de diálogo y construcción colectiva".
Siempre en el esquema de bajar el tono tras la polémica, La Cachuera ahora habló de unidad detrás de la sustentabilidad yerbatera: "Todos los eslabones de la cadena productiva debemos trabajar por la previsibilidad, la competitividad y la sustentabilidad de la actividad yerbatera", indicó.
La empresa pidió "debatir ideas sin descalificaciones y con espíritu constructivo", aunque Saguier haya casi descartado del sector a todo aquel al que los números no le cerraran.
Finalmente, la industria aseguró que "la prosperidad de la yerba mate argentina se sostiene únicamente sobre la base del respeto, la cooperación y la búsqueda de consensos duraderos". ¿Habrá en la semana un arrepentimiento de Saguier o creerán que con este comunicado se dará borrón y cuenta nueva?



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