El acceso temprano al teléfono celular, la ausencia de supervisión adulta y la facilidad con la que los adolescentes pueden ingresar al universo de las apuestas online configuran un escenario que preocupa a quienes trabajan en prevención. Una encuesta realizada sobre más de 4.000 adolescentes de Posadas determinó una prevalencia de consumo de juegos de apuestas del 36,6%, según reveló la psicóloga Isabel Zilveti, coordinadora del Programa Juego Responsable del IPLyC.
En una entrevista con el programa Arriba la radio, por Radio Up, la especialista aportó además otro dato significativo: muchos de los jóvenes consultados señalaron que tienen teléfono celular desde los 10 años o incluso antes y, al preguntarles si utilizan esos dispositivos con supervisión, control o algún tipo de orientación, más del 90% respondió que no.
La problemática adquiere mayor dimensión al observar la edad de ingreso a las apuestas. De acuerdo con Zilveti, la encuesta mostró que los chicos comienzan principalmente antes de los 14 años, mientras que el período de mayor participación en el juego se encuentra entre los 15 y los 16 años.

Los adolescentes apuestan más fuera de la escuela
Uno de los resultados que permite dimensionar el fenómeno es dónde se producen las apuestas. Aunque muchas de las primeras alertas surgieron desde establecimientos educativos, Zilveti explicó que el estudio permitió comprobar que los adolescentes apuestan más en sus casas y fuera de la escuela que dentro de ella. “¿Sabés dónde apuestan más? Apuestan más en la casa y fuera de la escuela”, señaló durante la entrevista.
La aparente contradicción tiene una explicación: la escuela es uno de los ámbitos donde los adolescentes permanecen durante varias horas y están bajo una observación adulta más constante. Por eso fueron los propios establecimientos educativos los que comenzaron a advertir con mayor claridad el fenómeno.
Para Zilveti, además, los docentes suelen encontrarse con situaciones familiares, sociales o de salud mental que irrumpen en el proceso educativo. Eso no significa que deban asumir responsabilidades profesionales que no les corresponden.
La definición que planteó es concreta: “detectar y delegar”. “El objetivo, y eso yo creo que es muy importante recalcar, es que no se trata de sobrecargar, sino que se trata de detectar”, explicó. Una vez advertida una situación que requiere intervención, debe producirse la articulación con los padres, profesionales y equipos interdisciplinarios correspondientes.

Una capacitación para docentes y equipos educativos
Precisamente ante esa necesidad de brindar herramientas para la detección y prevención, el Programa Juego Responsable avanza con una jornada de capacitación destinada a docentes, equipos de trabajo del ámbito educativo y estudiantes de los últimos años de carreras afines.
Silvetti explicó en Arriba la radio, por Radio Up, que la actividad forma parte de una serie de acciones articuladas con otras instituciones y que, en esta oportunidad, trabajan junto a la Defensoría del Pueblo de Posadas, el IPEC, el Consejo y el Ministerio de Educación.
La propuesta tendrá diferentes perspectivas de análisis: estadística, psicológica-social y legal. Entre los especialistas estará el doctor Raúl Gómez, de la Universidad Nacional de Córdoba, doctor en Ciencias de la Salud, psicólogo, docente e investigador, quien abordará las adicciones conductuales y particularmente las apuestas, aunque incorporando necesariamente el análisis del vínculo con las pantallas.
Para Zilveti, abordar las apuestas sin analizar simultáneamente la relación de niños y adolescentes con los dispositivos sería dejar afuera una parte central del problema.

“La información es importante, pero no es suficiente”
Uno de los planteos centrales de la especialista fue revisar la idea de que proporcionar información sobre los riesgos es suficiente para que un adolescente pueda regular por sí mismo su conducta frente a una pantalla.
Zilveti explicó que durante la adolescencia todavía se encuentra en desarrollo la corteza prefrontal, vinculada, entre otras funciones, a las capacidades de control. Desde esa perspectiva cuestionó la contradicción de entregar a un joven un dispositivo con enormes posibilidades de estimulación, advertirle sobre sus riesgos y posteriormente depositar exclusivamente en él la responsabilidad de regular su utilización. “La información es reimportante, pero no es suficiente”, sintetizó.
La psicóloga planteó que el debate obliga también a recuperar el lugar de los adultos. En ocasiones, explicó, se interpreta la autonomía adolescente como si significara que el joven puede resolver todo por sí mismo. “Necesita mucha presencia adulta y se confunde la inteligencia, la desenvolución, con que él está bien y se puede arreglar solo”, sostuvo.
Los límites como cuidado
La especialista reivindicó especialmente el concepto de límite, pero no entendido únicamente como prohibición. “Necesitamos esos adultos que estén más presentes para poner esos límites”, sostuvo, y agregó: “El límite también es disciplina”, “el límite también es amor” y “el límite es cuidado”.
Para Zilveti, establecer horarios, organizar actividades y definir hasta dónde llega determinada conducta permite incorporar orden a la vida cotidiana. El problema, sostuvo, es que las propias pantallas ofrecen muchas veces el mensaje contrario: satisfacción inmediata, estímulos permanentes y un escenario donde prácticamente todo parece posible.
Una problemática que excede a los adolescentes
La coordinadora del Programa Juego Responsable aclaró que el desafío no puede plantearse exclusivamente como un problema de los jóvenes. Los propios adultos, sostuvo, atraviesan dificultades para establecer límites frente a los teléfonos celulares. Mensajes laborales a cualquier hora, redes sociales, noticias, comunicaciones familiares y múltiples actividades concentradas en el mismo dispositivo pueden extender la conexión durante prácticamente todo el día.
Por eso cuestionó la contradicción de exigir autocontrol a los adolescentes cuando los adultos tampoco consiguen siempre establecerlo. “Están perdidos un poco los jóvenes, porque los adultos estamos un poco perdidos”, afirmó.
Cómo participar de la capacitación
La capacitación será presencial para Posadas y Garupá, mientras que quienes se encuentren en el resto de la provincia podrán participar de manera virtual. Está dirigida a docentes, equipos que trabajan dentro del ámbito educativo y alumnos de los últimos años de carreras afines. Zilveti indicó además que la actividad contará con computación docente.
Las personas interesadas podrán solicitar el enlace de inscripción a través del número del Programa Juego Responsable: 3764 683173.
La propuesta apunta, en definitiva, a que quienes tienen contacto cotidiano con adolescentes puedan reconocer tempranamente situaciones problemáticas sin trasladarles la obligación de resolverlas. La consigna planteada por Silvetti resume esa finalidad: detectar, derivar y trabajar interdisciplinariamente, en un escenario donde las apuestas online se cruzan cada vez más con el acceso temprano a las pantallas y la ausencia de supervisión adulta.



//



