Los jóvenes de entre 18 y 25 años presentan los niveles más bajos de bienestar mental en comparación con los adultos de mayor edad, según un estudio internacional realizado por la Universidad de Columbia en 92 países.
La investigación, publicada en Social Indicators Research, analizó a 53.799 personas y encontró que la brecha generacional se concentra principalmente en la vitalidad, la estabilidad emocional y la capacidad de afrontar dificultades cotidianas.
Entre los adultos jóvenes, el 28,6% registró síntomas de ansiedad o depresión dentro del rango moderado o grave, mientras que apenas el 14,7% no presentó señales de esos trastornos en la escala utilizada. En el conjunto de participantes, esos porcentajes fueron del 22,6% y el 23,6%, respectivamente.

El bienestar mental también depende del contexto en los jóvenes
El relevamiento identificó asociaciones entre mejores indicadores de bienestar y factores como los ingresos, el nivel educativo, el empleo y la convivencia. Las personas que vivían acompañadas y quienes tenían mayores ingresos tendieron a presentar mejores resultados.
Los investigadores también remarcaron que la salud mental no se limita a la ausencia de ansiedad o depresión: incluye aspectos como la energía, la autoestima, el sentido de la vida y la estabilidad emocional.

El estudio advierte que el deterioro del bienestar juvenil no constituye un fenómeno exclusivo de los países de menores ingresos y plantea la necesidad de desarrollar políticas públicas que contemplen las condiciones sociales y económicas que atraviesan las nuevas generaciones.




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