El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, planteó durante la comunicación la necesidad de sostener y ampliar los vínculos bilaterales en distintos sectores. Según informó la oficina de la Presidencia de Irán, el mandatario consideró que la continuidad de esa cooperación permitirá avanzar sobre intereses compartidos entre ambos países.
Putin, por su parte, aseguró que la cooperación entre Rusia e Irán continúa pese a los acontecimientos registrados en la región y destacó la importancia de preservar los vínculos entre Moscú y Teherán en el marco del tratado de cooperación estratégica integral firmado por ambos países.
El presidente ruso también se refirió a las gestiones impulsadas por distintos países para promover una reducción de las tensiones entre Irán y Estados Unidos. En ese sentido, señaló que Rusia respalda los esfuerzos diplomáticos y está dispuesta a participar en iniciativas destinadas a favorecer una desescalada.
La conversación se produjo en un contexto marcado por el enfrentamiento militar entre Irán, Estados Unidos e Israel. El 28 de febrero, Israel y Estados Unidos lanzaron ataques contra Teherán y otras ciudades iraníes, mientras que Irán respondió con ataques mediante misiles y drones contra Israel y posiciones y activos estadounidenses en la región.

Posteriormente, el 8 de abril se alcanzó un acuerdo de alto el fuego, mientras que el 18 de junio Irán y Estados Unidos firmaron un memorándum de entendimiento orientado a poner fin al conflicto en los distintos frentes. El documento establecía un plazo de 60 días para iniciar negociaciones destinadas a alcanzar un acuerdo definitivo, pero ese período terminó el 17 de agosto sin avances suficientes.
En paralelo a las gestiones diplomáticas, el portavoz del Ejército, Mohammad Akraminia, advirtió que Teherán podría recurrir a acciones militares anticipadas ante una eventual amenaza.
En una entrevista con la agencia semioficial Fars, Akraminia sostuvo que Irán modificó su doctrina militar, que pasó de un enfoque defensivo a uno ofensivo, y afirmó que esa orientación fue aplicada durante el conflicto con Estados Unidos e Israel.
El portavoz mencionó entre esas operaciones un ataque con misiles contra una base estadounidense en Jordania a finales de julio y diferentes acciones con misiles y drones contra bases de grupos que Teherán identifica como “contrarrevolucionarios y separatistas” instalados en la región del Kurdistán iraquí.

Según Akraminia, el ataque contra la instalación estadounidense tuvo carácter preventivo y permitió a Irán tomar la iniciativa. También sostuvo que este tipo de operaciones puede considerarse legítimo cuando respeta principios como la necesidad, la urgencia y la proporcionalidad.
Consultado sobre la posibilidad de una invasión terrestre estadounidense, el militar afirmó: “A mi juicio, los estadounidenses no se atreverán a lanzar una invasión terrestre”.
El Ejército iraní también anunció cambios en su programa de misiles. Akraminia aseguró que, después de la guerra con Estados Unidos e Israel, las fuerzas armadas resolvieron incrementar el alcance de sus proyectiles, debido a que las fuerzas consideradas enemigas desplegaron posiciones a distancias mayores de las costas iraníes.
“En esta guerra, llegamos a la conclusión de que definitivamente aumentará el alcance de nuestros misiles, y ahora hemos emprendido ese camino”, afirmó.
El portavoz agregó que Irán continuará trabajando en la modernización de esos sistemas y aseguró que también fueron introducidas mejoras en la velocidad y precisión de los misiles.







