La expectativa económica del país se concentra este jueves en la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que difundirá el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), correspondiente a febrero. El dato llega en un contexto marcado por señales de desaceleración en la inflación de la Ciudad de Buenos Aires, donde el indicador mensual se ubicó en 2,6%, una cifra que sorprendió a los analistas del mercado y reavivó el debate sobre la evolución de los precios a nivel nacional.
El dato porteño, elaborado por el Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA), generó expectativas en torno al informe nacional. Sin embargo, economistas y consultoras mantienen posiciones divergentes sobre el alcance real de esa desaceleración, ya que las ponderaciones de consumo difieren entre la Ciudad y el resto del país.
En este escenario, el mercado sigue de cerca las proyecciones del Banco Central de la República Argentina (BCRA), cuyo Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) estimó una inflación mensual del 2,7% para febrero. Las consultoras privadas, por su parte, ubican el IPC en un rango ligeramente superior, entre el 2,8% y el 3%, lo que mantiene la atención sobre la confirmación oficial que publicará el organismo estadístico nacional.
Expectativas de los analistas y señales mixtas
Entre los especialistas que analizaron el escenario se encuentra la economista Rocío Bisang, integrante de GMA Capital, quien sostuvo que el dato nacional podría incluso ubicarse por debajo de lo proyectado por varias consultoras. Según explicó en diálogo con Ámbito, la evolución de algunos precios sugiere que el ritmo inflacionario podría moderarse respecto de meses anteriores.
No obstante, otros analistas advierten que no necesariamente la tendencia registrada en la capital argentina se trasladará de manera directa al indicador nacional. En esa línea, el economista Gonzalo Carrera, de la consultora Equilibra, explicó que su medición preliminar para febrero arroja una inflación cercana al 2,9%.
Carrera subrayó que “no hay grandes diferencias entre ambas mediciones”, aunque aclaró que los rubros que impulsaron la baja en la Ciudad tienen menor incidencia en el índice nacional. De acuerdo con su análisis, algunos ítems que redujeron el IPC porteño —como pasajes aéreos o paquetes turísticos, considerados estacionales— poseen una ponderación menor en el resto del país.

El peso de los alimentos y la carne en la inflación
Uno de los factores que más preocupa a los economistas es la suba persistente en los precios de los alimentos, particularmente la carne, que en la Ciudad registró aumentos superiores al 7% durante febrero. Este producto tiene un peso mayor en el índice nacional, lo que podría influir en el resultado final que difundirá el INDEC.
El propio Carrera explicó que este comportamiento podría neutralizar parte de la desaceleración observada en otros rubros. “En CABA, la carne subió alrededor del 7,3% y ese aumento impacta con mayor fuerza en el indicador nacional”, señaló.
Inflación núcleo: la señal que miran los economistas
Para algunos especialistas, el foco no debe centrarse exclusivamente en el índice general sino en la inflación núcleo, que excluye componentes estacionales y regulados. El economista Juan Manuel Telechea advirtió que este indicador se aceleró en la Ciudad de Buenos Aires, pasando del 2,2% al 3,1% en el último mes.
Desde esta perspectiva, la inflación subyacente podría revelar presiones inflacionarias más persistentes, incluso en un contexto donde algunos componentes estacionales contribuyen a moderar el índice general.
Por su parte, el analista Salvador Vitelli, de Romano Group, elaboró un cálculo alternativo al ponderar los datos de bienes y servicios de la Ciudad según la estructura del índice nacional. Según su estimación, el IPC de febrero podría ubicarse en torno al 2,3%, una cifra significativamente menor a la prevista por el consenso del mercado.
Bienes, servicios y regulados: cómo se movieron los precios
El informe de inflación de la Ciudad arrojó algunas pistas sobre la dinámica de precios durante febrero. En términos generales, la desaceleración se explicó por un menor aumento en los servicios, que avanzaron 1,9%, mientras que los bienes registraron una suba del 3%.
Dentro de los servicios, los incrementos se concentraron en gastos comunes vinculados a la vivienda, además de tarifas de electricidad, restaurantes, bares y establecimientos gastronómicos. En contraste, la caída en los precios de los pasajes aéreos y los hoteles actuó como un factor de contención del índice.
En el caso de los bienes, el principal motor del aumento fue la suba en alimentos, especialmente en los productos cárnicos, que continúan registrando incrementos sostenidos desde hace varios meses.
El IDECBA también informó que los precios estacionales cayeron un 6,5% durante febrero, mientras que los precios regulados aumentaron un 4,5%, impulsados por ajustes en gas, medicina prepaga y transporte público.

Un dato clave para la economía argentina
El informe que difundirá el INDEC será determinante para evaluar la evolución de la inflación en Argentina, en un momento donde el Gobierno y los analistas siguen de cerca la posibilidad de consolidar una tendencia de desaceleración en los precios.
Si el dato de febrero confirma una baja respecto de los meses previos, podría representar la primera desaceleración inflacionaria desde mayo de 2025, un dato que el mercado considera clave para las expectativas económicas de los próximos meses.
Mientras tanto, economistas y consultoras aguardan el anuncio oficial para verificar si las señales de moderación observadas en la Ciudad de Buenos Aires se replican a escala nacional o si, por el contrario, el comportamiento de los precios en el resto del país mantiene el ritmo inflacionario por encima de las previsiones más optimistas.
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