El Gobierno anunció una modificación en la metodología que usa el Indec para medir la inflación. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, comunicó la decisión durante su informe anual de gestión ante la Cámara de Diputados.
La nueva fórmula no entrará en vigencia de forma inmediata. Su implementación depende del aval del Ministerio de Economía. La situación actual presenta alta volatilidad de precios, lo que complica los ajustes técnicos.
Francos respondió a una consulta sobre la necesidad de actualizar la canasta de bienes y servicios que utiliza el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Afirmó que el Indec ya concluyó el desarrollo técnico del nuevo IPC y que también realizó pruebas y consultas con especialistas.
El funcionario indicó que el Instituto aguarda la aprobación institucional para lanzar una campaña de sensibilización sobre el nuevo índice. Mientras tanto, el equipo técnico continúa evaluando la estabilidad de los precios.
Actualmente, el IPC se construye a partir de precios relevados en zonas urbanas. La medición nacional surge de un promedio ponderado de seis regiones: GBA, Pampeana, Cuyo, Noreste, Noroeste y Patagonia.
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La estructura del índice se basa en la Encuesta de Gastos e Ingresos de los Hogares 2004/05, ajustada por precios hasta diciembre de 2015. Desde entonces, el Indec actualiza los valores mensualmente.
Los rubros con mayor peso en el índice actual son alimentos y bebidas (23,4%), transporte (11,6%), restaurantes y hoteles (10,8%) y vivienda y servicios (10,5%). El nuevo IPC podría modificar estas proporciones si se aprueba el cambio.



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