Este martes cerca del mediodía Andrés G. (45) tomó su primer contacto formal con la justicia, después de tres días detenido por estar investigado en el femicidio de Irene Elvira Medina, una enfermera de 61 años de Puerto Esperanza que fue ultimada a golpes entre la tarde y noche del viernes 26 de septiembre.
El acusado fue trasladado hasta el edificio del Juzgado de Instrucción Tres de Puerto Iguazú y allí tuvo oportunidad de declarar o guardar silencio, ante las preguntas por el crimen que lo tiene como principal sospechoso. A diferencia de otros femicidios conocidos en Misiones en lo que va del año, en esta oportunidad se pudo saber -mediante fuentes conocedoras del caso- que el implicado decidió hablar y dar su versión sobre lo sucedido, aunque sin saldar muchas dudas que la Fiscalía llevó a la audiencia.

Acusado de femicidio «desconocía» cómo sufrió las lesiones de posible defensa en el cuello
Andrés G. alegó no recordar nada de lo sucedido porque aquella noche del viernes estaba drogado, reconoció. Además, negó recordar cómo se hizo las lesiones en el cuello, tipo rasguños.
Esas heridas despertaron las alertas de policías que arribaron a la casa, en barrio Villa Nueva el pasado viernes, ante un posible ataque en el que Medina se haya intentado defender del hijo de su empleador -un hombre mayor que permanece postrado y que, el día del femicidio, habría estado en la casa-.

Con ésta y otras pruebas en su contra, al hombre se le imputó el delito de femicidio. Se trata de un homicidio agravado y tipificado en el Código Penal cuya condena máxima puede ser la prisión perpetua.
El sujeto continuará detenido mientras avanza la investigación para tratar de esclarecer y reconstruir la mecánica del ataque contra Medina, quien fue encontrada con golpes en el rostro y en la nuca en un baldío lindante a la casa donde trabajaba.
Entre la bronca, repensar cómo erradicar el fenómeno del femicidio: lo que dejó el Ni Una Menos en Posadas https://t.co/SnQS57WoPi
— Radio Up 95.5 (@radioup955) September 30, 2025



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