San Lorenzo perdió 2-0 ante Huracán este domingo en el estadio Pedro Bidegain, por la cuarta fecha del Torneo Clausura, en un clásico que volvió a quedar en manos del Globo como visitante después de 25 años. El equipo dirigido por Néstor Gorosito generó las situaciones más peligrosas durante buena parte del primer tiempo, pero no pudo convertir, mientras que Huracán aprovechó sus oportunidades y definió el partido con un doblete de Jordy Caicedo y la expulsión de Orlando Gill.
El conjunto local tuvo un mejor comienzo y encontró espacios para inquietar a Hernán Galíndez. El arquero de Huracán respondió cada vez que fue exigido y consiguió mantener su arco en cero durante gran parte de la primera etapa.
Cuando San Lorenzo parecía acercarse al descanso con el marcador igualado, llegó el primer golpe del visitante. A los 47 minutos, Juan Bisanz conectó un cabezazo dentro del área y Gill logró rechazar el balón, aunque dejó el rebote en una zona peligrosa. Caicedo apareció rápidamente para aprovechar la situación y empujó la pelota al fondo de la red para establecer el 1-0.
San Lorenzo salió en busca del empate durante el complemento, pero Huracán volvió a aprovechar una recuperación para ampliar la diferencia. A los 12 minutos, Facundo Kalinger inició una contra desde mitad de cancha y asistió a Caicedo, quien recibió con ventaja y definió cruzado para conseguir el 2-0 y completar su doblete.
El partido se complicó todavía más para el equipo de Boedo pocos minutos después. Caicedo celebró su segundo gol frente a los hinchas locales y la situación derivó en empujones y discusiones entre los jugadores. En medio del tumulto, Orlando Gill impactó con un cabezazo a Lucas Blondel.
El árbitro Darío Herrera fue advertido por el VAR, a cargo de Lucas Novelli, y revisó la jugada en el monitor. Luego de analizar las imágenes, decidió expulsar al arquero de San Lorenzo. José Devecchi ingresó para ocupar su lugar y evitó que Huracán ampliara todavía más la ventaja con algunas intervenciones.
Con diez futbolistas, San Lorenzo perdió capacidad de reacción y no consiguió generar una respuesta que le permitiera descontar. Huracán manejó los minutos finales y aseguró una victoria que significó volver a ganar como visitante ante el Ciclón por primera vez desde el 9 de diciembre de 2001, cuando Emanuel Villa había marcado el gol del triunfo.
La derrota dejó a San Lorenzo sin respuestas en un clásico que había comenzado con mejores posibilidades para el local, pero que terminó definido por la efectividad de Huracán, el rendimiento de Galíndez y la expulsión de Gill.



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