Una escena de horror conmocionó a los vecinos de Guaymallén, Mendoza, donde una mujer identificada como Adriana Suárez (40) fue detenida tras confesar el brutal asesinato de su inquilino, César Rodas (41). Según su testimonio, el hombre habría intentado abusar de sus hijas menores de edad.

Mendoza: Suárez cumplía prisión domiciliaria
El crimen ocurrió en una vivienda del barrio Las Cañas, donde Suárez cumplía prisión domiciliaria por antecedentes penales. Allí, con la ayuda de Marcelo Altamirano y Damián Contreras, ambos también con antecedentes delictivos, habría matado a Rodas con un hacha, luego descuartizado el cuerpo y finalmente lo quemó en una parrilla.
Por la muerte de Darío César Rodas (41 años) que fue descuartizado y quemado en una casa de Guaymallén, imputaron a Adriana Valeria Suárez Cervant y a Marcelo Rubén Altamirano por el delito de homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento. pic.twitter.com/6X9VxcC9YX
— Radio Mitre Mendoza (@radiomitremza) June 19, 2025
El hecho salió a la luz gracias a un excuñado de Suárez, quien recibió imágenes por WhatsApp mostrando el cuerpo mutilado de la víctima. Inmediatamente alertó a las autoridades, que se dirigieron al lugar y recibieron la confesión de la mujer.
La víctima fue identificada gracias a las imágenes y restos encontrados. Los tres detenidos serían imputados por “homicidio simple”, delito que prevé hasta 25 años de prisión.
Las hijas de Suárez, de entre 6 y 15 años, habrían presenciado el espeluznante crimen. Por ello, fueron trasladadas a la Oficina Fiscal y asistidas por el Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI).
⭕LA MUJER CUMPLÍA PRISIÓN DOMICILIARIA
Una mujer identificada como Adriana Valeria Suarez, fue detenida este miércoles a la noche luego de haber descuartizado y quemado el cadáver de un hombre en su vivienda de Guaymallén. La agresora se encontraba en prisión domiciliaria por… pic.twitter.com/PNJhJcdDOm
— Diario UNO Mendoza (@diariouno) June 19, 2025
Antecedentes
Adriana Suárez comenzó su historial delictivo en 2012 por robo agravado. Desde entonces, acumuló varias denuncias por amenazas y volvió a delinquir en 2019, cuando irrumpió en una vivienda para robar junto a su expareja. Cumplió sus condenas bajo arresto domiciliario debido a que tenía a cargo a sus hijas y por las restricciones impuestas durante la pandemia. Allí, en su hogar, terminó cometiendo el crimen que hoy la vuelve a poner tras las rejas.




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