El 7 de marzo de 2025, la docente Magalí Yael Levy de 28 años fue hallada sin vida en su departamento de Recoleta, en la Ciudad de Buenos Aires. Los efectivos encontraron a la joven mujer maniatada y sin signos vitales. El lugar estaba revuelto y, para reforzar la hipótesis de robo, detectaron que faltaban varios objetos de valor.
Por este hecho, la Policía Federal comenzó a buscar a Iván Giménez González, quien fue visto en las cámaras de seguridad junto a una mujer, ingresando y saliendo del departamento de la víctima. La persona de sexo femenino era la empleada doméstica que había sido contratada apenas unos días antes en la casa de Levy.
Con el correr de los días, los investigadores mediante Interpol lograron seguir la pista de Giménez González hasta la frontera de Misiones e Itapúa. Así, llegaron hasta el distrito de San Pedro del Paraná, donde realizaron dos allanamientos el último día de marzo.
El primero ocurrió en una vivienda en la zona rural de Jagua Kua’i, donde se incautaron una camioneta Renault Duster de color gris, documentos y un teléfono celular. El segundo se ejecutó dos horas después en la vivienda de la familia de Iván Giménez González, en la compañía Ky’yî. En este lugar se incautaron varios objetos, entre ellos, ropa deportiva, una mochila negra y dinero en efectivo en diversas monedas (dólares, euros, pesos y guaraníes).
Pero en ninguno de esos lugares estaba el prófugo. A Giménez González lo hallaron en la vía pública, en la compañía Ky’yî. Ahora permanece en la Comisaría 1ª de Encarnación, a la espera de la diligencias judiciales para ser extraditado a la Argentina, lo que podría ocurrir por el puente internacional Posadas y Encarnación, para luego ser llevado a la Ciudad de Buenos Aires por vía aérea o terrestre.
En la misma causa permanecen prófugo su hermana Elcira Giménez González, de 26 años, y el que sería el concubino de esta, Sixto Fabián Araújo Amarilla, de 30 años, también paraguayo



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