El diputado nacional y exgobernador de Misiones Oscar Herrera Ahuad (Innovación Federal) consiguió un respaldo político transversal para una iniciativa con fuerte impacto provincial: el proyecto que busca reducir del 21% al 10,5% la alícuota del Impuesto al Valor Agregado aplicada a la fécula y la harina de mandioca, además de extender ese tratamiento a alimentos elaborados total o parcialmente con esos productos.
El dato político de la jornada fue contundente. Según explicó Herrera Ahuad luego del dictamen, los 40 diputados presentes acompañaron la propuesta: 40 votos sobre 40. El respaldo reunió a representantes de bancadas que mantienen profundas diferencias en otros debates nacionales, pero que en este caso coincidieron alrededor de un proyecto que combina salud pública, política tributaria y fortalecimiento de una economía regional.
“Para nosotros es muy importante”, resumió Herrera Ahuad tras el resultado.
Durante su exposición, el legislador agradeció inicialmente a los diputados que garantizaron el quórum y ubicó la discusión mucho más allá de una reivindicación productiva de Misiones. “No solamente es importante para las provincias del NEA productoras de economías regionales que tienen que ver con la mandioca, sino que también es un proyecto directamente relacionado con la salud pública, con mejorar la calidad de vida de las personas”, sostuvo.

Una reducción impositiva pensada también desde la salud
Herrera Ahuad, médico pediatra y exministro de Salud de Misiones, hizo de la cuestión sanitaria uno de los principales fundamentos de su presentación. Su argumento fue que los productos libres de gluten no constituyen para las personas celíacas una elección de consumo, sino una necesidad permanente. Sin embargo, sostuvo que esos alimentos pueden costar entre 150% y 400% más que sus equivalentes convencionales.
Como ejemplo, comparó el precio del pan tradicional con uno elaborado a partir de premezclas aptas para personas intolerantes al gluten. “Un kilo de pan con harina de trigo vale 4.000 pesos. Un kilo de pan hecho con premezcla o mezcla para personas con intolerancia al gluten vale entre 15.000 y 30.000 pesos, de acuerdo con la calidad”, señaló.
Y resumió el problema con una definición que atravesó toda su exposición: “El castigo de la genética a esa persona lo lleva también al castigo impositivo o del costo para poder tener una vida sana, una vida normal”.
En los fundamentos del proyecto se sostiene precisamente que la celiaquía constituye una condición autoinmune permanente cuyo único tratamiento eficaz es una dieta estricta libre de gluten durante toda la vida. También se destaca que la fécula de mandioca tiene especial importancia en panificados, premezclas, productos de repostería y otros alimentos libres de gluten.

La comparación con la harina de trigo
Uno de los puntos centrales de Herrera Ahuad fue la equidad tributaria. Recordó que en 2006 se redujo el IVA aplicable a la harina de trigo al 10,5%, al considerarse un insumo esencial dentro de la alimentación. El proyecto que impulsa propone aplicar el mismo criterio a la harina y la fécula de mandioca.
“No es darle un beneficio más ni darle un beneficio menos, sino equiparar a algo que consumen los otros 40 millones de argentinos”, explicó después del dictamen.
El propio texto legislativo recupera ese antecedente. Los fundamentos señalan que la Ley 26.151 incorporó la harina de trigo al régimen de alícuota reducida y que la mandioca cumple funciones comparables dentro de una cadena alimentaria especialmente relevante para la elaboración de alimentos sin gluten.
Para Herrera Ahuad, esa diferencia tributaria genera actualmente una inequidad: quienes necesitan reemplazar trigo, avena, cebada y centeno afrontan costos más altos precisamente por una condición sanitaria.

“Una enfermedad silenciosa que afecta a millones de argentinos”
El exgobernador incorporó también datos vinculados con el diagnóstico. Durante su exposición sostuvo que existen más de medio millón de argentinos diagnosticados con enfermedad celíaca, pero que la cantidad de personas con algún tipo de intolerancia o sensibilidad al gluten podría ser considerablemente superior.
Luego del dictamen habló de “cerca de 10 millones de argentinos” con algún tipo de intolerancia al trigo, avena, cebada y centeno.
Además, recordó las dificultades que existían décadas atrás para diagnosticar la enfermedad. “En el año 2006 yo era médico, soy pediatra, y el acceso al diagnóstico de la intolerancia al gluten era muy difícil. Había que hacer una biopsia, mandar a Buenos Aires y esperar seis u ocho meses”, recordó.
En ese contexto, planteó que una legislación tributaria pensada hace dos décadas puede necesitar actualizarse frente a una realidad sanitaria mucho más visible. “Estamos ocupándonos de una enfermedad silenciosa que afecta a millones de argentinos”, sostuvo al solicitar el acompañamiento de sus pares.
Misiones: 10.000 productores y toda la industria feculera argentina
El segundo gran componente de la iniciativa es productivo. Los fundamentos del proyecto indican que en Misiones existen alrededor de 10.000 productores de mandioca, que aproximadamente el 75% de la producción se destina al consumo en fresco y que todas las industrias productoras de fécula del país se encuentran radicadas en la provincia.
El documento identifica 11 establecimientos industriales: cuatro cooperativas y siete empresas familiares.
Herrera Ahuad describió a los productores como mayoritariamente pequeños agricultores y minifundistas, con explotaciones que van aproximadamente de dos a veinte hectáreas. “Estamos haciendo una apuesta muy fuerte a que una economía regional con estas características pueda surgir en este tiempo tan difícil que viven las economías regionales”, afirmó.
En su exposición inicial habló de más de 7.000 familias directamente vinculadas a la producción y, tras la firma del dictamen, amplió la referencia a una cadena que alcanza a más de 10.000 familias entre productores y actores vinculados al sector.
El proyecto considera que la industrialización de mandioca genera empleo directo e indirecto, favorece el arraigo rural, fortalece la agricultura familiar e impulsa el agregado de valor en origen.

Herrera Ahuad: “Es una ley federal”
El legislador utilizó también un argumento territorial para defender la iniciativa. Contrapuso la realidad de las economías regionales del NEA con las grandes zonas agrícolas ubicadas más cerca del centro económico del país. “Lejos de los latifundios, lejos de las grandes producciones de granos que marcan el PBI de la Argentina, esto es también mirar en una ley federal”, planteó.
La mandioca tiene especial presencia en Misiones y otras provincias del noreste, aunque Herrera Ahuad celebró durante su exposición que la producción también comience a expandirse hacia provincias del NOA, como Tucumán.
Su tesis es que la reducción tributaria puede generar simultáneamente dos resultados: abaratar alimentos sin gluten y estimular una economía regional con potencial para crecer.
El impacto fiscal sería reducido
Otro argumento utilizado para buscar consensos fue el efecto sobre las cuentas nacionales.
Los fundamentos del proyecto estiman que el volumen anual de producción del sector ronda las 18.000 toneladas, una escala relativamente pequeña dentro de la economía argentina. Por esa razón, sostienen que la reducción del IVA no tendría un impacto fiscal significativo a nivel nacional, mientras que sus beneficios económicos, sanitarios y sociales podrían ser relevantes. Herrera Ahuad lo expresó en términos similares durante la comisión: “El impacto que hace al PBI prácticamente es nulo, es muy pero muy bajo”.
Unanimidad: 40 diputados sobre 40
La búsqueda de consenso terminó siendo uno de los principales datos políticos de la reunión. Una vez firmado el dictamen, Herrera Ahuad destacó que la totalidad de los legisladores presentes acompañó la iniciativa. “La nuestra tuvo 40 diputados sobre 40, el 100%. Así que para nosotros es muy importante”, afirmó.
La unanimidad adquirió mayor peso porque quedó reflejada también en las intervenciones posteriores de diputados pertenecientes a espacios políticos muy diferentes entre sí.

Pablo Yedlin: “Los alimentos sin gluten son muchísimo más caros”
El diputado tucumano Pablo Yedlin adelantó su acompañamiento y destacó especialmente el enfoque sanitario del proyecto.
Yedlin recordó haber compartido con Herrera Ahuad responsabilidades en la gestión sanitaria cuando ambos se desempeñaban en Tucumán y Misiones y destacó la experiencia del legislador misionero en el área. “Oscar fue un gran ministro de Salud de esa provincia tan querida que es Misiones”, expresó.
Luego se concentró en el problema que enfrentan las personas intolerantes al gluten. “Los alimentos sin gluten son muchísimo más caros que los que tienen harina de trigo y requieren una serie de controles”, afirmó.
Para Yedlin, las personas que no toleran el gluten pueden desarrollar una vida normal siempre que puedan acceder a una dieta adecuada, por lo cual consideró pertinente disminuir las barreras económicas que enfrentan. También llamó la atención sobre el amplio apoyo político alcanzado por la iniciativa.
Eduardo Falcone: apoyo por la baja impositiva y el impulso a las PyME
Desde otra mirada, el diputado Eduardo Falcone concentró su intervención en el impacto económico de la medida. “Quiero felicitar al diputado Ahuad y a sus cofirmantes por el proyecto”, comenzó.
Falcone señaló que no necesitaba extenderse sobre las cuestiones sanitarias debido a que habían sido explicadas por Herrera Ahuad y puso el foco en la reducción impositiva. “Lo que me parece importante es la baja de impuestos que se alinea con la alícuota del trigo”, sostuvo.
Además, consideró que el cambio puede generar “un impulso a la producción de las PyMEs de Misiones”.

Diego Hartfield: “Políticamente estamos en veredas opuestas, pero lo vamos a acompañar”
Una de las intervenciones que mejor expresó la transversalidad política fue la del diputado misionero Diego Hartfield. Hartfield reconoció explícitamente las diferencias políticas que mantiene con Herrera Ahuad en Misiones, pero separó esa disputa del contenido concreto del proyecto.
“Quizás en Misiones políticamente estamos en la vereda opuesta, pero se lo dije personalmente y lo dije en un medio de comunicación en Misiones: siempre que sea un proyecto para bajar un impuesto, nosotros vamos a acompañar”, afirmó.
El legislador sostuvo que desde La Libertad Avanza interpretaban la iniciativa como una corrección de una distorsión impositiva. La intervención expuso una de las características centrales del dictamen: el proyecto consiguió que diferencias políticas provinciales y nacionales quedaran temporalmente relegadas frente a un objetivo compartido.
Germán Martínez: “Es una cuestión de justicia tributaria y sanitaria”
El presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, ratificó también el respaldo de su bancada. “Quiero reafirmar las palabras del diputado respecto al acompañamiento que vamos a hacer de nuestro bloque al proyecto en tratamiento, impulsado por los diputados y la diputada de la provincia de Misiones”, expresó.
Martínez sintetizó los dos fundamentos que, a su criterio, justifican la iniciativa: “Nos parece, desde el punto de vista de la justicia tributaria y también desde el punto de vista sanitario, una iniciativa que vale la pena considerar”. Y confirmó que su espacio firmaría el dictamen.
Qué establece concretamente el proyecto de Herrera Ahuad
La iniciativa propone modificar el artículo 28 de la Ley del Impuesto al Valor Agregado. El artículo 1° incorpora al régimen de alícuota reducida a la fécula de mandioca y la harina de mandioca, identificadas específicamente según la Nomenclatura Común del Mercosur.
El artículo 2° amplía el beneficio a panificados, premezclas, productos de fideería, galletería, pastelería y todo alimento elaborado total o parcialmente a base de fécula o harina de mandioca, siempre de acuerdo con el Código Alimentario Argentino.
El artículo 3° dispone que la ley comenzaría a regir el primer día del mes siguiente a su publicación en el Boletín Oficial.
En términos tributarios, el objetivo es llevar la alícuota actualmente general del 21% al 10,5%, colocándola en un esquema comparable al que ya beneficia a la harina de trigo. Los fundamentos señalan expresamente que la iniciativa busca combinar razones “sanitarias, sociales, productivas y federales”.
Los fundamentos: salud, equidad tributaria y economía regional
El proyecto sostiene que reducir el IVA puede generar efectos a lo largo de toda la cadena, desde la producción primaria hasta el consumidor final. La expectativa es disminuir costos de elaboración, mejorar la competitividad industrial y reducir parte de la brecha de precios existente entre los alimentos convencionales y los productos libres de gluten.
También incorpora una dimensión federal: fortalecer una actividad concentrada especialmente en Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa, con predominio de pequeños y medianos productores.
El documento sintetiza finalmente que la reducción del IVA pretende articular salud pública, acceso a alimentos, producción, empleo y agregado de valor en origen.
Herrera Ahuad espera una reducción rápida en góndola
Después de conseguir el dictamen, Herrera Ahuad planteó que el objetivo es que la baja impositiva se refleje rápidamente sobre los precios si el proyecto completa su recorrido legislativo y se convierte en ley. “La idea es que una vez sancionada la ley y promulgada, al día siguiente podamos contar con una disminución muy importante”, afirmó.
Volvió entonces sobre la síntesis sanitaria que utilizó para defender la iniciativa: quienes tienen una condición genética que les impide consumir trigo, avena, cebada y centeno no deberían enfrentar además una penalización económica derivada de una mayor carga tributaria.
Una coincidencia política poco habitual
El dictamen favorable deja al proyecto frente a las próximas etapas del trámite parlamentario, pero el primer paso ofreció una fotografía poco habitual del Congreso: diputados de distintas fuerzas, algunos enfrentados abiertamente en sus provincias y en la discusión nacional, coincidieron en acompañar una iniciativa impulsada desde Misiones.
Para Herrera Ahuad, esa convergencia confirmó el argumento con el que defendió el proyecto desde el inicio: la mandioca puede ser al mismo tiempo una cuestión de salud pública, una herramienta de desarrollo productivo y una política federal.
La unanimidad —40 diputados presentes, 40 acompañamientos— transformó así una propuesta nacida desde una economía regional misionera en una iniciativa capaz de atravesar fronteras partidarias y poner en la agenda nacional tanto la situación de los productores del NEA como el costo que afrontan millones de argentinos que necesitan una alimentación libre de gluten.



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