El intendente de Oberá, Pablo Hassan, busca abrir el juego al sector privado para recuperar y desarrollar el complejo termal de la ciudad. La intención del Ejecutivo es avanzar hacia una licitación competitiva que permita realizar las inversiones necesarias y explotar las posibilidades de un predio de siete hectáreas.
En una entrevista con Arriba la Radio, por Radio Up, Hassan explicó que la decisión comenzó a tomar forma cuando el municipio intentó recuperar el actual pozo termal y estableció que, si ese procedimiento no funcionaba, el Estado no continuaría destinando recursos a esa infraestructura.
La alternativa elegida es buscar inversión privada. “La idea de esto es poder reactivarlo, pero con inversión privada”, afirmó.

Un nuevo pozo costaría más de $1.000 millones
Uno de los principales obstáculos es la magnitud de la inversión necesaria para realizar una nueva perforación.
El pozo debe alcanzar aproximadamente 1.300 metros de profundidad y, según explicó Hassan, son pocas las empresas que cuentan con capacidad técnica para realizar ese trabajo. “Estamos hablando de más de 1.000 millones de pesos”, señaló sobre las estimaciones preliminares para una nueva perforación.
El intendente explicó que en Misiones no existen empresas que lleguen a esas profundidades y que las compañías especializadas se encuentran principalmente en el sur del país, vinculadas con las actividades petrolera, gasífera y minera. Además, sostuvo que algunas pretenden cobrar sus trabajos en dólares, lo que genera dificultades adicionales para una contratación desde el Estado municipal.

La apuesta por una concesión privada
Ante ese escenario, Hassan considera que un inversor privado puede disponer de herramientas que el Estado no tiene para contratar empresas y concretar las obras necesarias.
Sin embargo, antes de llamar a licitación debe resolverse una cuestión contractual. El complejo está vinculado a un consorcio integrado por el municipio y la CELO, cuyo esquema actual impide avanzar directamente hacia una tercerización o concesión.
Por eso, abogados del Concejo Deliberante y de la cooperativa trabajan sobre nuevas cláusulas que permitan habilitar ese mecanismo. Una vez completado ese proceso, la intención es avanzar con el llamado a licitación.

Las tres condiciones que plantea Hassan
Aunque los términos definitivos todavía no fueron cerrados, el intendente adelantó cuáles son las tres condiciones básicas que pretende incorporar.
La primera será que el inversor construya un nuevo pozo termal. La segunda es que el proyecto permanezca abierto al público, aunque naturalmente pueda establecerse el cobro de una entrada. Y la tercera será analizar especialmente cuántos puestos de trabajo generará cada propuesta.
“Que hagan un pozo nuevo, que el desarrollo del proyecto sea abierto al público (...) y cuantificar o ver la cantidad de empleo que generarán con el proyecto”, enumeró Hassan.

Siete hectáreas con posibilidades de desarrollo
El intendente destacó además el potencial del predio, que dispone de aproximadamente siete hectáreas. Actualmente existen dos piletas en funcionamiento y una tercera estructura techada que todavía requiere desarrollo. A eso se suman espacios recreativos y aproximadamente cinco hectáreas libres.
La futura licitación podría permitir que los inversores presenten proyectos más amplios para aprovechar esa superficie. Incluso aparece la posibilidad de incorporar alojamiento u otros emprendimientos vinculados con el turismo, aunque Hassan aclaró que ese punto todavía no está definido.
La intención municipal es establecer requisitos mínimos y luego permitir que los interesados compitan presentando diferentes alternativas. El tamaño de la inversión, la generación de empleo y la propuesta de desarrollo integral serán algunos de los aspectos considerados para determinar cuál es el mejor proyecto para recuperar uno de los atractivos turísticos de Oberá.



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