El Gobierno nacional avanza con una extensión de la emergencia del sector energético, con el objetivo de asegurar la continuidad del servicio eléctrico y de gas natural, completar proyectos de infraestructura pendientes y fortalecer la capacidad de abastecimiento ante posibles dificultades futuras. La decisión, que alcanzaría al Sector Energético Nacional, sería publicada en el Boletín Oficial durante la próxima semana.
Según trascendió, la prórroga permitirá que los organismos competentes continúen aplicando medidas destinadas a garantizar la prestación de los servicios públicos de transporte y distribución de energía eléctrica y gas natural.
La emergencia energética había sido establecida inicialmente en 2023 y tenía vigencia hasta el 31 de diciembre de 2024. Luego fue extendida hasta el 9 de julio de 2025 mediante el Decreto 370/2025, firmado el 30 de mayo de ese año. Ahora, el Ejecutivo busca avanzar con una nueva ampliación del período de emergencia.
En la normativa anterior, el Gobierno sostuvo que todavía “persisten las circunstancias que motivaron los decretos previos relacionados con la situación de emergencia que atraviesa el sector energético”.
Además, el decreto argumentó que el país recibió una situación institucional, económica y social compleja, por lo que consideró necesario mantener herramientas de intervención para “superar la situación de emergencia generada por las excepcionales condiciones económicas y sociales que la Nación padece”.
Entre las medidas implementadas durante este período se encuentra la licitación denominada “Alma SADI”, destinada a incorporar sistemas de almacenamiento de energía eléctrica mediante baterías (BESS) para mejorar la estabilidad del sistema y reducir el impacto de eventuales cortes de suministro.
La Secretaría de Energía otorgó contratos para sumar capacidad de reserva y confiabilidad al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) mediante estas tecnologías, que permiten responder rápidamente ante variaciones en la demanda y aportar respaldo al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
Por otra parte, el Gobierno también puso en marcha un esquema de subsidios energéticos focalizados, que incluye los servicios de electricidad, gas natural por redes, gas propano y gas licuado de petróleo (GLP). El sistema establece criterios de consumo base y utiliza la información del Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE) a través del nuevo Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF).
La nueva extensión de la emergencia busca mantener estas herramientas mientras avanzan las obras y medidas destinadas a reforzar la infraestructura energética nacional.



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