El Gobierno nacional avanza en una reconfiguración integral de los planes sociales, con un esquema que combina pruebas piloto de capacitación laboral, vouchers educativos y una posible unificación de la Asignación Universal por Hijo (AUH). El proceso tendrá su primer hito el 6 de enero, bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello, y marcará el inicio de una transformación progresiva del sistema de asistencia heredado.
Un giro en la política social: del plan al empleo
La estrategia oficial apunta a reconvertir los programas surgidos del Potenciar Trabajo, que hoy alcanzan a cerca de 900.000 beneficiarios, con el objetivo declarado de orientar la asistencia hacia la formación laboral, la empleabilidad y la inserción en el mercado de trabajo formal. En ese marco, el Gobierno considera que el esquema actual de transferencias directas es transitorio y que debe ser reemplazado por un modelo más vinculado a la capacitación y al sector productivo.
Actualmente, el ex Potenciar Trabajo se divide en dos líneas: Volver al Trabajo y Acompañamiento Social. La prioridad inicial estará puesta en el primer programa, donde se concentra la reconversión hacia un formato educativo-laboral que sustituya progresivamente la contraprestación monetaria, hoy fijada en $78.000 mensuales, un monto que permanece congelado desde hace varios meses.

El primer paso: una prueba piloto acotada
La primera etapa comenzará de manera experimental, con apenas 20 personas seleccionadas, que participarán de una prueba piloto presencial diseñada para evaluar el funcionamiento del nuevo esquema antes de una eventual ampliación. Los beneficiarios cursarán dos módulos de capacitación durante dos meses, con ocho clases cada uno, y deberán cumplir con una asistencia mínima del 70% para acceder a una certificación profesional.
La experiencia se desarrollará en el Centro de Formación Capital Humano, ubicado en el histórico predio Garrigós, en el barrio porteño de La Paternal. El complejo, de cuatro hectáreas, fue restaurado por el Ministerio con apoyo de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, y funcionará como base del nuevo modelo de formación.
Desde el Ejecutivo aclaran que, al menos en los primeros meses, no se interrumpirá el pago de las prestaciones actuales. Los titulares de planes sociales continuarán percibiendo los $78.000 mientras se avanza en las distintas etapas de reconversión, en un intento por evitar impactos bruscos sobre los ingresos de los beneficiarios.
Vouchers educativos y rol del sector privado
Uno de los ejes centrales del rediseño es la incorporación de vouchers educativos, canjeables por cursos de formación laboral provistos en articulación con empresas privadas. La Casa Rosada sostiene que el sector productivo será un aliado clave, tanto en la oferta de capacitaciones como en la eventual incorporación de trabajadores formados.
La ambición oficial es escalar el modelo a municipios y provincias, aunque reconocen que el desafío es considerable. Cerca de la mitad de los beneficiarios del programa Volver al Trabajo se concentra en el conurbano bonaerense, una región donde los problemas logísticos, sociales y de empleo estructural complejizan la implementación. Aun así, no descartan que empresas con presencia federal repliquen el esquema en distintos puntos del país.

Hacia una AUH familiar unificada
En paralelo a la reforma de Volver al Trabajo, dentro del Gobierno se discute una iniciativa de mayor alcance: la creación de una “AUH familiar” unificada, que concentre en una sola prestación varios programas hoy separados. La propuesta, que aún se encuentra en fase técnica, busca integrar la AUH tradicional, la AUH por embarazo, el Plan 1000 Días y la Tarjeta Alimentar.
Actualmente, la AUH ronda los $125.000 mensuales, mientras que la Tarjeta Alimentar —considerada por funcionarios como el programa más fuerte del esquema social— maneja montos que van aproximadamente de $52.000 a $180.000, según la cantidad de hijos. Hacia este programa se destina la mayor parte del presupuesto del ex Ministerio de Desarrollo Social, hoy absorbido por Capital Humano.
Desde el entorno de Pettovello aseguran que la eventual unificación apunta a simplificar el acceso, reducir superposiciones administrativas, ordenar recursos y fortalecer los controles y auditorías en los planes, un reclamo central del oficialismo. “Es el plan donde va la mayor parte del dinero, y queremos que esté ordenado, auditado y que llegue a quienes realmente lo necesitan”, señalan fuentes del Ministerio.

Límites legales y debate político
No todos los cambios podrán instrumentarse mediante resoluciones administrativas. Funcionarios admiten que una modificación estructural de la AUH, al tratarse de una prestación creada por ley, podría requerir tratamiento en el Congreso. Ese escenario abre interrogantes sobre los tiempos, los consensos políticos necesarios y la viabilidad de una reforma integral en un contexto legislativo complejo.
Mientras tanto, el Gobierno avanza por etapas, con pruebas piloto, rediseños parciales y señales claras de cambio de rumbo en planes sociales. La reconversión de los planes sociales se perfila como uno de los ejes centrales de la política social de la gestión Milei, con una apuesta fuerte a la capacitación, el control del gasto y la redefinición del rol del Estado en la asistencia. El alcance real de la transformación y su impacto social quedarán sujetos a la capacidad de implementación y a la respuesta de los beneficiarios en los próximos meses.
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