El supertifón Fung-wong tocó tierra este domingo por la noche en el este de Filipinas, desatando vientos extremos y lluvias torrenciales en la región. Según el servicio meteorológico estatal, el fenómeno golpeó con toda su potencia la localidad de Dinalungan alrededor de las 21:10 (hora local), generando intensas inundaciones y cortes de energía en varias zonas.

Tras su llegada, el ciclón comenzó a desplazarse sobre el accidentado terreno montañoso de Luzón, donde se espera que pierda fuerza gradualmente, aunque mantendrá la categoría de tifón durante su paso por la isla. Los meteorólogos anticipan que podría alcanzar este lunes por la mañana el golfo de Lingayen o las aguas costeras de Pangasinan y La Unión, manteniendo su peligrosidad.

Las autoridades locales confirmaron que, antes de su impacto, Fung-wong ya había dejado dos víctimas fatales, en tanto cientos de familias fueron evacuadas de las zonas más expuestas a deslizamientos e inundaciones repentinas.
El organismo meteorológico recordó que este es el vigésimo primer ciclón tropical que afecta a Filipinas en lo que va del año, superando el promedio anual de 20 tormentas y evidenciando una temporada de tifones especialmente activa en el Pacífico.




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