Hay decisiones que, por pequeñas que parezcan, cuentan mucho sobre una persona. Ezequiel Giménez tiene 15 años y quiere una bicicleta, un deseo habitual para cualquier adolescente. Sin embargo, cuando piensa qué quiere conseguir primero, la respuesta cambia: antes que cumplir su propio sueño, quiere alcanzar una meta familiar. Quiere comprarle un lavarropas a su mamá.
La razón es sencilla y contundente: en su casa no tienen uno y actualmente su madre lava la ropa a mano.
La historia de Ezequiel comenzó a conocerse después de la difusión de un video en redes sociales en el que ofrecía realizar tareas de pintura. Detrás de aquella publicación había un objetivo que luego explicó durante una entrevista con Arriba la radio, por Radio Up. “Estábamos con un amigo y le dije que me grabe ese video. Mi mamá venía pidiendo un lavarropas, entonces ofrecí un servicio y el objetivo es llegar a un lavarropas”, relató.
Ver esta publicación en Instagram
Una bicicleta que puede esperar
Durante la charla en Radio Up apareció un dato que terminó de revelar el sentido de su iniciativa. Ezequiel también está ahorrando pensando en algo para él: quiere comprarse una bicicleta. Pero estableció un orden y no tiene dudas sobre cuál es la prioridad.
“Me quiero comprar una bici también para mí, pero eso más adelante. Primero quiero comprar el lavarropas para mi mamá”, afirmó.
Es precisamente allí donde su historia adquiere otra dimensión. No se trata solamente del deseo de conseguir un electrodoméstico, sino de una decisión personal: postergar algo que quiere para él con el objetivo de aliviar una tarea cotidiana de su madre.
Ezequiel explicó que son tres integrantes en el núcleo familiar con el que convive: su mamá, su hermano y él. Su madre trabaja y, al no contar con lavarropas, la ropa debe lavarse a mano. Cuando en Arriba la radio le preguntaron directamente cómo resolvían esa tarea doméstica, respondió sin rodeos: “A mano, lava a mano”.
El objetivo: un lavarropas automático
Ezequiel ya comenzó a averiguar cuánto cuesta el electrodoméstico que quiere regalarle. Su intención es comprar un lavarropas automático, tal como desea su mamá. Según contó durante la entrevista, había encontrado opciones que rondaban los 500 mil pesos y calculaba que todavía necesitaba reunir aproximadamente 200 mil pesos para alcanzar la meta que se había propuesto.
El adolescente explicó que fue reuniendo dinero a partir de actividades que sabe realizar, entre ellas barbería y pintura. La publicación que se viralizó buscaba precisamente dar a conocer esos servicios y encontrar personas interesadas. “Estoy trabajando, por suerte, en una barbería. Ahora estoy pintando y después tengo otro para el jueves”, relató al describir las actividades que realiza.
La repercusión del video, contó, también generó una respuesta que no esperaba. Muchas personas lo felicitaron y algunos pintores aprovecharon el contacto para compartir conocimientos y recomendaciones sobre el oficio. “Me felicitaron la mayoría, y los que eran pintores me dieron consejos que me sirvieron un montón. Les agradezco todo eso”, destacó.
Las ayudas se pueden enviar al alias Patygimenez que pertenece a la mamá de Ezequiel.
Estudia por la noche y piensa en su futuro
Mientras busca alcanzar su objetivo familiar, Ezequiel continúa estudiando. Asiste a la Escuela 43 de Posadas en horario nocturno, establecimiento ubicado cerca de la zona donde reside.
Durante la entrevista aseguró que sus estudios marchan bien. Su historia familiar comenzó en Paraguay. Ezequiel explicó que llegó a Posadas hace varios años a raíz de una situación familiar que llevó a trasladarse a este lado de la frontera.
Desde entonces, buena parte de su vida transcurrió en la capital misionera. Actualmente vive con su familia en la zona céntrica de la ciudad. Cuando le preguntaron si extrañaba Encarnación, respondió espontáneamente: “No, no tanto”.
Posadas es el lugar donde hoy estudia, proyecta su futuro y busca desarrollar una actividad que reconoce como una de sus grandes pasiones: la pintura.
El sueño de convertirse en pintor profesional
El lavarropas es el objetivo inmediato. La bicicleta deberá esperar. Pero cuando Ezequiel mira algunos años hacia adelante aparece otro proyecto. Quiere dedicarse profesionalmente a la pintura.
Durante Arriba la radio le preguntaron cuál era su sueño para el futuro y su respuesta volvió a estar vinculada con ese oficio. “Ser pintor profesional y tener un equipo de cuatro para trabajar juntos”, expresó. No solamente piensa en aprender y crecer individualmente. Imagina formar su propio grupo y compartir la actividad con otras personas.
Cuando le preguntaron qué era lo que más disfrutaba de pintar, Ezequiel habló de los colores y de una actividad que asegura que siempre le gustó. El interés que generó su historia también hizo que varias personas quisieran encontrarlo en redes sociales. Durante la entrevista indicó que allí se presenta como Ezequiel_el pintor.
“Que sigan adelante, que todo se puede”
En otro momento de la conversación le preguntaron qué les diría a otros jóvenes que atraviesan situaciones familiares complejas o que sienten la necesidad de ayudar en sus casas. Su respuesta fue breve: “Que sigan adelante, que todo se puede”.
La historia de Ezequiel no necesita exageraciones. Está construida alrededor de una escena cotidiana que él decidió intentar cambiar: su mamá todavía lava la ropa a mano y él quiere que deje de hacerlo.
Por eso apareció el video. Por eso comenzó a ahorrar. Y por eso también decidió que aquel deseo personal que tiene desde hace tiempo puede esperar. La bicicleta sigue formando parte de sus planes, pero no ocupa el primer lugar.
A los 15 años, Ezequiel ya sabe qué quiere conseguir antes: un lavarropas automático para su mamá.



//



