El panorama internacional atraviesa momentos de gran complejidad, y según el analista Joaquín González, la reciente intervención de Donald Trump en la guerra entre Rusia y Ucrania genera preocupación en Europa y también en Kiev.
“Trump cambió su postura y eso asustó a todos los países europeos y a Zelenski también. Él planteó primero llegar a un acuerdo de paz antes de un cese al fuego, algo que hoy es una condición sine qua non para Ucrania y los aliados europeos”, señaló González durante el programa La Última Rosca, emitido por Radio Up.
Ucrania, Rusia y la estrategia de Estados Unidos bajo Trump
El especialista advierte que esta estrategia puede derivar en una “paz que no le guste a nadie”, especialmente a Ucrania, que ha perdido más del 20% de su territorio. “No hay prospectos de que esos territorios sean devueltos; es algo que Putin no hará. Además, Trump busca reforzar su narrativa de que cualquier acuerdo se logró gracias a su intervención”, agregó.

González también enfatizó el aspecto económico de la estrategia estadounidense. “Estados Unidos ya dejó claro a sus aliados de la OTAN que esta vez deben pagar su propia seguridad. Cualquier inversión en garantías para Ucrania vendrá con concesiones territoriales.
Para Trump, lo que ahora se da, luego se cobra, será un conflicto congelado, el analista comparó la situación con la invasión a la península de Crimea en 2008: “será un conflicto donde Rusia mantendrá los territorios que ganó, a pesar de las pérdidas civiles y de armamento. La paz será forzada y estratégica, más que justa”.

Sobre la estrategia global de Estados Unidos bajo Trump, González sostuvo que el país busca reposicionarse como principal actor internacional: “Trump se enfoca solo en su área de influencia y limitando la intervención en conflictos de otras potencias como China, mientras exige a Europa aumentar sus presupuestos de defensa”.

En paralelo, Bolivia mostró un giro político inesperado en las recientes elecciones, evidenciando el fin de la hegemonía del MAS tras 20 años. “El ganador fue alguien que ninguna encuesta había vaticinado a Rodrigo Paz Pereyra, superando incluso al expresidente Jorge Tuto Quiroga y a la figura que se esperaba llegara al balotaje. Esto refleja la fragmentación del oficialismo y la búsqueda de alternativas de centro y derecha”, comentó González.

El analista destacó además que la situación económica en Bolivia con desabastecimiento y crisis de combustibles influirá decisivamente en el escenario electoral hasta octubre, marcando un contexto de incertidumbre para la sociedad boliviana.
“Estamos ante un panorama internacional donde los países dependen cada vez más de sus propias decisiones y estrategias, y los conflictos se congelan mientras las pérdidas civiles y económicas continúan”, concluyó González en La Última Rosca.



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