El abigeato, el robo de chacras, alambrados y otros bienes, vuelve a generar alarma en Eldorado, donde los autoconvocados, un grupo de productores que se organizan frente a la falta de respuesta institucional, denuncian que la situación histórica de inseguridad sigue sin resolverse de manera definitiva.
En diálogo con Radio Up, Sergio Delapierre, productor y referente de los autoconvocados, expuso los principales problemas: celdas policiales saturadas, falta de infraestructura penitenciaria, limitaciones presupuestarias y recursos insuficientes para la policía.

Abigeato: un conflicto que sigue vigente
El abigeato, o robo de ganado, es el delito rural que más preocupa a los productores de Eldorado. “Sigue ocurriendo y no se resuelve. Es una cuestión histórica que nunca se ha abordado de manera definitiva”, afirmó Delapierre.
A esto se suman robos de galpones, chacras, cables y alambrados, delitos frecuentes que muchas veces no se denuncian porque los vecinos saben que la causa no avanzará. Esta percepción de impunidad provoca que los delincuentes reincidan, mientras los afectados viven con la constante incertidumbre de perder su patrimonio.
Comisarías abarrotadas: un problema de infraestructura
En la Unidad Regional III, que comprende varias comisarías de Eldorado, la situación es crítica. Según Delapierre, la comisaría tercera cuenta con 19 personas detenidas en celdas que no están preparadas para albergar tal cantidad de internos.
“Esto genera injusticia y limita el accionar judicial. Los jueces muchas veces omiten enviar a la cárcel a delincuentes porque no hay capacidad”, explicó. La falta de infraestructura penitenciaria se ve reflejada en la paralización de la construcción de la cárcel de Eldorado, iniciada hace años y nunca finalizada. Delapierre enfatizó que su ampliación es urgente para garantizar que las personas detenidas puedan cumplir sus condenas de manera adecuada y bajo condiciones dignas.
Actualmente, Misiones tiene aproximadamente 900 personas alojadas en celdas de comisarías, situación que excede la capacidad y pone en riesgo tanto a los internos como al personal policial. “Un agente de policía no está capacitado para cumplir funciones penitenciarias. Es una carga enorme y peligrosa”, agregó.

Recursos policiales limitados: cómo afecta la seguridad
Además de la sobrepoblación carcelaria, los recursos policiales son insuficientes. Delapierre detalló que la Unidad Regional III, con 19 patrulleros y 3 motos, recibió en agosto menos de 5 millones de pesos en combustible, lo que equivale a 63.000 pesos por vehículo por semana, un monto insuficiente para cubrir sus recorridos y operativos.
A pesar de esto, la policía ha logrado operativos exitosos, como el de Colonia Delicia, donde se recuperaron elementos robados y se desalojaron intrusos de chacras. Sin embargo, la falta de recursos limita la capacidad de respuesta rápida y sostenida, dejando a la comunidad vulnerable a nuevos delitos.
Delitos rurales más frecuentes en Eldorado
Según los autoconvocados, los delitos que más afectan a la región son:
-
Abigeato: principal preocupación por su recurrencia y difícil resolución.
-
Robo de chacras y galpones: incluye alambrados, cables y maquinaria agrícola.
-
Intrusión y conflictos territoriales: casos como el de Capioví, donde miembros de comunidades aborígenes reclaman tierras, requieren intervención policial y judicial.
“Muchos jóvenes cometen delitos menores para comprar drogas y, al no existir espacios para encarcelarlos, continúan reincidiendo, creando sensación de impunidad”, explicó Delapierre.

Recomendaciones y reclamos de los autoconvocados
Delapierre subrayó que la solución debe ser integral y contempla varios puntos:
-
Ampliación de la cárcel de Eldorado, para trasladar detenidos de las comisarías y permitir el cumplimiento de penas en condiciones adecuadas.
-
Aumento del presupuesto operativo de la policía, principalmente para combustible, equipamiento y mantenimiento de móviles.
-
Supervisión de los derechos de los detenidos, especialmente aquellos alojados en celdas policiales que no cumplen funciones penitenciarias.
“El objetivo es que la policía pueda cumplir con su tarea, los jueces impartir justicia y los productores puedan trabajar sin miedo a perder sus bienes”, concluyó.
Impacto social y económico
El aumento del abigeato y delitos rurales no solo afecta a los productores, sino también a la economía regional, generando pérdidas millonarias, desconfianza entre vecinos y dificultades para atraer inversiones al sector agropecuario. Además, la falta de resolución de estos conflictos contribuye a la percepción de inseguridad y desprotección ciudadana, un problema que se arrastra históricamente en la provincia.
Rápida reacción policial frustró asalto a sucursal bancaria en Puerto Piray https://t.co/uMYAZ3daK0 pic.twitter.com/kYivIOR9Tx
— Radio Up 95.5 (@radioup955) September 30, 2025



//



