El Gobierno nacional avanzó en la elaboración de un nuevo proyecto de reforma electoral que buscará modificar las reglas de juego de cara a las elecciones presidenciales de 2027. La iniciativa, impulsada por el entorno más cercano del presidente Javier Milei, se encuentra en la etapa final de revisión y será presentada primero a los bloques aliados antes de su ingreso formal al Congreso.
Tras la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete, la administración libertaria reactivó la agenda de reforma política. La estrategia es coordinada por Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, junto al subsecretario de Gestión Institucional, Lule Menem, y el nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli, quienes definirán el texto definitivo antes de iniciar las negociaciones legislativas.
Uno de los puntos centrales del borrador propone reemplazar o eliminar las PASO e incorporar un mecanismo similar al de las colectoras para la elección de diputados nacionales. La propuesta fue acercada por la presidenta del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, y recibió respaldo dentro de la Casa Rosada.
El sistema permitiría que distintas listas de partidos aliados compitan entre sí para la categoría de diputados, pero confluyan detrás de un único candidato presidencial. Según el análisis del oficialismo, esta modalidad facilitaría que la UCR y el PRO mantengan identidad propia y obtengan representación parlamentaria, al mismo tiempo que potenciaría el caudal de votos de la candidatura presidencial libertaria.
En el Gobierno consideran que esta alternativa también serviría para contener a los gobernadores aliados y desalentar el desdoblamiento electoral, dentro de un esquema de elecciones simultáneas no concurrentes, con una urna destinada a cargos nacionales y otra para las categorías provinciales.
Fuentes parlamentarias indicaron que el diseño técnico del proyecto ya está prácticamente concluido. Una vez aprobado por la conducción política del Ejecutivo, el texto comenzará a circular entre los bloques aliados, especialmente en el Senado, donde se prevé que tenga inicio el tratamiento legislativo.
Sin cambios para la elección de senadores
El oficialismo aclaró que no impulsará modificaciones en el sistema de elección de senadores nacionales, debido a que ese mecanismo está establecido por la Constitución Nacional. En cambio, apuesta a que la propia dinámica electoral incentive acuerdos entre las distintas fuerzas para evitar una fragmentación que beneficie a la oposición.
Agosto aparece como el mes clave
Aunque las conversaciones políticas avanzan, en el oficialismo reconocen que resulta poco probable que la reforma llegue a debatirse en comisiones antes del receso invernal, por lo que el objetivo es instalar la discusión durante agosto.
Mientras tanto, el peronismo ya anticipó que defenderá la continuidad de las PASO. En la UCR también existe una postura favorable a mantener las primarias, aunque algunos sectores muestran disposición a negociar modificaciones si se garantizan condiciones que preserven el rol del partido. El Gobierno considera prioritario alcanzar un entendimiento con el radicalismo, que cuenta con 10 senadores y es visto como un actor clave para aprobar la reforma.
Otros proyectos en la agenda legislativa
En paralelo a la discusión electoral, el Congreso mantiene una amplia agenda de iniciativas. En la Cámara de Diputados continúa el tratamiento del proyecto "anti barras", mientras que el Senado analiza propuestas sobre inviolabilidad de la propiedad privada, una nueva Ley de Salud Mental, la derogación de la norma de etiquetado frontal de alimentos y medidas para prevenir la ludopatía digital.
Además, el Gobierno busca avanzar en la aprobación de la reducción del Régimen de Zonas Frías, una iniciativa que ya obtuvo media sanción en Diputados, y prepara el envío de proyectos para reformar la Carta Orgánica del Banco Central y modificar la Ley de Inocencia Fiscal, dos iniciativas que integran las prioridades legislativas del Ejecutivo para el segundo semestre.







