El Parque Nacional Iguazú pretende cobrar un canon millonario a los remiseros que prestan servicio entre el Hotel Meliá y distintos puntos de la zona, y esa exigencia ya convirtió en deudores a 18 trabajadores del volante que no pueden afrontar los montos reclamados. Omar Rodríguez, remisero con casi cuatro décadas de trabajo en ese corredor, denunció en Radio Up que la situación lo tomó por sorpresa y que hoy debe más de 4 millones de pesos.
Rodríguez explicó que el hotel está ubicado dentro del área protegida y que los remiseros pagan un alquiler a la empresa concesionaria, mientras el establecimiento abona el canon correspondiente al Parque. "Nosotros estamos dentro de una propiedad privada en la cual pagamos un alquiler. No sé de dónde viene esto", afirmó el trabajador, y señaló que nunca recibió aviso sobre un pago adicional.
El remisero advirtió que la medida afecta a un grupo de 18 trabajadores, entre titulares de una SRL y monotributistas, que en conjunto acumulan una deuda de 70 millones de pesos en apenas un mes. "A medida que avanza el año, seguimos debiendo más", sostuvo Rodríguez, y agregó que la exigencia llega en un momento de caída del ritmo de trabajo.
Según el testimonio, el Parque reclama 4,2 millones de pesos mensuales y un depósito de 8 millones en una ferretería para retirar elementos del predio, lo que totaliza más de 50 millones por año. "Es imposible. No vamos a pagar porque no podemos", expresó el remisero, y aclaró que la negativa no responde a una falta de voluntad.
Rodríguez también relató que hace tres meses recibieron la notificación y que los propios trabajadores advirtieron a los enviados del Parque que la cifra resultaba inalcanzable. "Les dije que es imposible. Quieren que paguen y no vamos a pagar", reiteró, y cuestionó que las decisiones se tomen sin consultar a quienes prestan el servicio.
El impacto en la actividad y la situación del sector
El remisero contó que renovaron los vehículos y que hoy arrastran alrededor de 80 cuotas por delante, en un contexto donde el trabajo disminuyó y creció la competencia de las aplicaciones. "Justo en un momento muy difícil porque el ritmo de trabajo bajó. No estoy en contra de los aplicativos, pero la situación se complica", señaló.
Rodríguez subrayó que la clientela del hotel es de un nivel adquisitivo alto y que los remiseros tuvieron que entregar los autos usados para acceder a unidades nuevas con financiación. "Estamos en una cadena muy importante y entregamos todos los autos usados. Ahora tenemos todos los autos nuevos con 80 cuotas", explicó.
Las medidas que evalúan los trabajadores
Los remiseros analizan instalar una carpa en el frontis de las Cataratas del Parque Nacional para dejar a los pasajeros y continuar trabajando sin pagar el canon exigido. "Lo que tienen pensado los chicos es armar una carpa ahí para dejar a los pasajeros y no pagar lo que pide el Parque", detalló Rodríguez.
El trabajador insistió en que llevan 36 años prestando el servicio y que nunca antes habían tenido que abonar un canon al Parque Nacional. "No nos pueden decir que después de 36 años trabajando ahí nunca pagamos el parque. Pagamos un alquiler al hotel, y el hotel paga todo el predio al parque", concluyó.
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Los 18 remiseros de Iguazú enfrentan una deuda millonaria que, según denuncian, pone en riesgo su continuidad laboral, y mientras el Parque Nacional sostiene el cobro del canon, los trabajadores evalúan medidas de protesta para seguir prestando el servicio que brindan desde hace casi cuatro décadas.







