Este viernes cerca del mediodía detuvieron en un inmueble de Garupá a Ramón “Negrito” Muñoz (46), acusado y buscado intensamente hace meses por una serie de robos millonarios que se registraron en Misiones y en otras provincias de la región. El último operativo vinculado a su banda se concretó el 15 de octubre y allí cayeron dos de sus cómplices por el robo de 15 millones de pesos a una empresa de transporte.
Con esta detención, concretada por la Policía de Misiones y bajo órdenes judiciales de la sede de Instrucción N° 2 de Posadas, cayó parte importante del clan familiar y no descartan que pueda abrir otras líneas de investigación en torno al crimen organizado.

Intento homicidio, abuso y robos: el historial de Muñoz
La última vez que Muñoz había caído detenido fue a comienzos de este año, tras un robo ocurrido el 2 de febrero en la localidad correntina de Mocoretá. Su arresto se concretó durante un allanamiento en el barrio Santa Clara III de Garupá. Luego de los trámites en sede policial, fue trasladado a Corrientes para comparecer ante la Justicia.
Sin embargo, semanas después y ya en libertad, su nombre volvió a aparecer ligado a nuevos hechos de robo, esta vez asociado al accionar de un clan familiar.
En abril, investigadores de la Unidad Regional X detuvieron a Matías Ch. (24), señalado como integrante de la banda de Muñoz y acusado de dos robos registrados en cámaras de seguridad, además de una amenaza de muerte. La pesquisa había comenzado el 31 de marzo, cuando un comercio de Garupá denunció un robo y los registros fílmicos permitieron identificar al sospechoso.

Con esas pistas, los efectivos comenzaron a reconstruir la estructura que presuntamente lideraba Muñoz. El avance más relevante ocurrió el 4 de junio, cuando en una vivienda del barrio Belén se recuperó un camión robado en Santa Fe. El lugar funcionaría como una base de operaciones para el abastecimiento de armas y vehículos utilizados en ilícitos. En el procedimiento también secuestraron armas de fuego, municiones y otros elementos vinculados a causas federales.
La investigación determinó que el inmueble pertenecía a Rodrigo I., acusado de cumplir el rol de logístico dentro de la organización, proveyendo vehículos robados y armas para robos calificados bajo la modalidad de piratería del asfalto. Aunque no se hallaba en la vivienda al momento del allanamiento, allí se encontraban un camión Iveco, un Peugeot 408, una escopeta ST-12 calibre 12/70, una pistola 9 mm, proyectiles, una balanza de precisión y cinco celulares.
Una mujer de 28 años, Aline L., fue imputada por encubrimiento y quedó con prohibición de salir del país.
Las investigaciones siguieron avanzando y, el 4 de octubre, un operativo conjunto de distintas divisiones policiales permitió desarticular otra parte del clan. La pesquisa se originó tras un robo ocurrido en la madrugada del 3 de octubre en un galpón de una distribuidora de Candelaria. Tras tareas de inteligencia e intercambio de información, se ordenó un allanamiento en Santa Clara III, donde fueron detenidos Juan Ricardo H. y Alberto Javier R. G., ambos hijos de Muñoz. En el lugar secuestraron una Chevrolet Tracker, presuntamente utilizada en el golpe.

La organización también tenía entre sus investigados a menores de edad. El 9 de octubre, un adolescente fue detenido acusado de robar 600.000 pesos, una notebook y equipos médicos de un comercio de Garupá. En su poder se secuestró un chaleco balístico, prendas y elementos utilizados en distintos robos.
El hecho fue denunciado por el propietario del centro de venta de equipamiento médico, quien informó que desconocidos forzaron la reja de ingreso durante la madrugada.
La pista llevó a los investigadores hacia una vivienda del barrio Alto González, señalada como centro de operaciones y depósito de elementos robados. Allí, en un operativo conjunto con Gendarmería, uno de los sospechosos —presunto hijo de Muñoz— escapó entre las malezas, abandonando documentación y un celular que quedaron secuestrados para peritajes de Cibercrimen. En la casa se detuvo a otro adolescente, alias “Tiki”, señalado como mano ejecutora de los atracos junto con el prófugo.
El 19 de octubre pasado, en Santa Ana, detuvieron a a Brian M. (21), otro hijo del Muñoz. El joven fue arrestado durante un allanamiento en una vivienda identificada como base operativa del clan, donde los efectivos hallaron tres cajas de encendedores robados y 44 gramos de cannabis sativa.
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