Efectivos descubren la División de Delitos Rurales de Guaraypo, dependiente de la Unidad Regional XV de Montecarlo, realizaron patrullajes a pie en zonas rurales cercanas al cementerio de Colonia Guaraypo, durante la jornada del jueves.
En medio de la densa vegetación y entre plantaciones de pinos, los uniformados detectaron un campamento clandestino recientemente utilizado. En el lugar hallaron trampas artesanales, cuchillos de monte, cartuchos calibre 22 y un rifle semiautomático con mira telescópica, ocultos cuidadosamente entre ramas y hojarasca.

El sitio fue asegurado y desmantelado por los agentes. Aunque no se encontraron restos de animales, la evidencia recogida apunta a una estructura destinada a la caza furtiva. Todos los elementos secuestrados quedaron a disposición de la Justicia.
La investigación se centra ahora en identificar al responsable del campamento, presuntamente un vecino de la zona con antecedentes vinculados a delitos contra la fauna silvestre. La Policía Ambiental continúa realizando operativos y rastrillajes en la región con el objetivo de dar con el sospechoso y prevenir nuevos atentados contra la biodiversidad local.
Los agentes desplegados en el terreno trabajan en estrecha colaboración con guardaparques, expertos en fauna silvestre y voluntarios, utilizando drones, cámaras trampa y recorridos a pie para monitorear el comportamiento de la fauna y detectar posibles amenazas. Además, se han implementado puestos de control vehicular en caminos secundarios, con el fin de interceptar posibles traslados ilegales de animales o materiales vinculados a delitos ambientales. Estos operativos no solo buscan capturar al responsable, sino también disuadir futuras acciones que pongan en riesgo el equilibrio ecológico de la región.

Desde el gobierno provincial se han emitido comunicados exhortando a la población a colaborar con las investigaciones, proporcionando cualquier información que pueda resultar útil. Las autoridades han habilitado líneas telefónicas y formularios digitales para realizar denuncias anónimas, remarcando que la protección del ambiente es una responsabilidad compartida. Por otro lado, se están llevando a cabo campañas de concientización en escuelas y centros comunitarios, promoviendo una cultura de respeto y cuidado hacia la naturaleza.
Los recientes atentados contra la biodiversidad incluyen la destrucción de nidos de especies protegidas, incendios provocados en zonas de reserva y trampas ilegales instaladas en senderos naturales. Estos actos no solo dañan a los animales directamente afectados, sino que alteran ecosistemas enteros, comprometiendo la supervivencia de múltiples especies. La Policía Ambiental ha advertido que se aplicarán sanciones severas a quienes resulten responsables, de acuerdo con las leyes vigentes de protección ambiental.
Finalmente, las autoridades reiteran que el compromiso ciudadano es esencial para la preservación del patrimonio natural. Solo mediante una acción conjunta entre Estado, comunidad científica y sociedad civil será posible detener estos atentados y garantizar un entorno saludable para las futuras generaciones. La lucha contra el crimen ambiental continúa, y cada esfuerzo suma en la defensa de la vida silvestre y los recursos naturales que sostienen la vida en el planeta.



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