El investigador jefe de IERAL NEA de la Fundación Mediterránea, Gerardo Alonso Schwarz, analizó la evolución del consumo y el financiamiento de los hogares del nordeste argentino y aseguró que, aunque hubo una recuperación parcial de los ingresos durante 2025, los salarios todavía no lograron recomponer totalmente la pérdida frente a la inflación acumulada de los últimos años.
En declaraciones al programa “Arriba la radio”, por Radio Up, el economista explicó que el estudio realizado por la entidad buscó entender qué está ocurriendo con el consumo de las familias en medio del debate por cierres de comercios y cambios en los hábitos de compra en ciudades como Posadas.
“Consumo es el gasto que tienen los hogares, las familias, en todo tipo de productos y servicios”, explicó Schwarz, quien remarcó que el análisis no debe centrarse únicamente en supermercados, sino también en electrodomésticos, transporte, turismo, autos, motos y servicios públicos.

Salarios por debajo de la inflación
Uno de los principales puntos planteados por el economista fue la pérdida del poder adquisitivo acumulada desde 2023. Según detalló, la inflación acumulada en el período rondó el 723%, mientras que los salarios privados registrados crecieron por debajo de ese nivel. “La pérdida de poder adquisitivo sería de aproximadamente el 10%”, afirmó Schwarz durante la entrevista radial.
El investigador aclaró que el golpe más fuerte se produjo durante 2024 y que en 2025 comenzó una recuperación parcial de los ingresos, aunque todavía insuficiente para volver a los niveles previos. “Hubo una caída muy fuerte de poder adquisitivo en 2024 y una recuperación en 2025 que todavía no llega a los niveles de 2023”, sostuvo.
Además, indicó que el mismo fenómeno se observa no solo en trabajadores registrados del sector privado, sino también en empleados públicos y trabajadores informales relevados por la Encuesta Permanente de Hogares.

El crédito explotó por encima de la inflación
Frente a la pérdida parcial de ingresos, Schwarz explicó que muchas familias comenzaron a sostener consumo mediante financiamiento. “Hubo una expansión muy fuerte del crédito”, aseguró.
De acuerdo con el análisis presentado por IERAL NEA, los préstamos a personas físicas crecieron cerca de un 1000% en el período estudiado, es decir, más de 300 puntos porcentuales por encima de la inflación acumulada. “El crédito creció mucho más que la inflación”, señaló el economista.
Schwarz relacionó este fenómeno con el fuerte crecimiento de ventas de bienes durables, especialmente electrodomésticos, motos y automóviles 0 km. “Ese crédito estuvo más orientado a la compra de electrodomésticos y también a la compra de autos y motos”, explicó.

Planes sociales y AUH como sostén del consumo
El informe también analizó el impacto de programas sociales sobre el consumo familiar en el NEA. En ese sentido, Schwarz explicó que la Asignación Universal por Hijo mostró un crecimiento superior a la inflación y funcionó como un factor clave para sostener capacidad de compra. “Los planes sociales crecieron incluso más que los créditos en este período”, afirmó.
Para el investigador, actualmente existen dos factores centrales que permiten sostener el consumo familiar pese a la pérdida parcial de ingresos reales. “Hay dos fuerzas que ayudan a mantener el financiamiento de los hogares: los créditos y los planes sociales”, resumió.
Supermercados en caída y auge de bienes durables
Schwarz confirmó que las ventas en supermercados y comercios tradicionales muestran una tendencia negativa. “En supermercados todos vemos menos ventas en unidades”, indicó.
Lo mismo ocurre, según explicó, con sectores como vestimenta y calzado. Sin embargo, aclaró que el consumo no desapareció, sino que se “reconfiguró” hacia otros rubros vinculados al financiamiento. “Vemos un crecimiento muy fuerte en ventas de bienes durables”, señaló.

Tarifas y cambios en hábitos de compra
Otro elemento central mencionado por Schwarz fue el fuerte aumento de tarifas de servicios públicos y su impacto sobre el presupuesto familiar. “Luz, agua y gas crecieron mucho más que otros productos y eso deja menos margen para otros consumos”, explicó.
Además, destacó que la desaceleración inflacionaria modificó la lógica cotidiana de compra. “Hoy la gente ya no compra tanta cantidad de productos para stockearse porque sabe que la semana siguiente no habrá aumentos tan fuertes”, sostuvo.
El comercio online cambió las reglas del mercado
Finalmente, Schwarz advirtió que el crecimiento de plataformas digitales transformó completamente el consumo en Argentina. “Las ventas online internacionales se volvieron muy presentes en la mente de los consumidores”, afirmó.
Según explicó, sectores como vestimenta y calzado son los más afectados por esta nueva dinámica. El economista consideró que el mercado atraviesa una fuerte reorganización donde el desafío ya no pasa únicamente por precios o inflación, sino por cambios estructurales en las formas de comprar.



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