El defensor de la tercera edad, Eugenio Semino, volvió a encender las alarmas sobre la crítica situación que atraviesan los jubilados en Argentina, con foco en la crisis del PAMI y el deterioro del sistema previsional.
En diálogo con Radio Up, sostuvo que el organismo atraviesa una “crisis estructural crónica”, que en las últimas semanas se agravó por una importante deuda con prestadores, lo que derivó en suspensión de cirugías, demoras en atención médica y falta de insumos como prótesis.
“Se acumuló una deuda muy grande y eso generó consecuencias directas en la atención. Apareció algo de dinero y se acallaron los problemas, pero no se resolvió ni la crisis actual ni la estructural”, explicó.
Semino remarcó que el PAMI funciona como “una caja política sin control efectivo”, pese a manejar uno de los presupuestos más grandes del país. En ese sentido, cuestionó la falta de auditoría y el manejo histórico del organismo por parte de los gobiernos de turno.

En paralelo, advirtió sobre el colapso del sistema de salud en general, agravado tras la pandemia, con falta de profesionales, bajos salarios y migración de médicos al exterior. “El recurso humano es el peor pago del país y eso impacta directamente en la calidad de atención”, señaló.
Uno de los datos más preocupantes que expuso es el valor de la canasta básica para adultos mayores: $1.800.000, mientras que la mayoría de los jubilados percibe ingresos muy inferiores.
“Casi 5 millones cobran alrededor de $460.000 y el resto promedia $850.000. Todos están por debajo de una canasta de dignidad”,
Según explicó, esta situación genera un fenómeno creciente: afirmó.
Triple crisis en jubilados: alimentaria, sanitaria y habitacional
jubilados que vuelven al mercado laboral para poder subsistir. “Hoy muchos se jubilan y automáticamente salen a buscar trabajo. Esto genera incluso una tensión intergeneracional porque ocupan puestos que deberían ser para jóvenes”, indicó.

El especialista también describió una “triple crisis” que afecta a los adultos mayores:
- Alimentaria, por la imposibilidad de cubrir necesidades básicas.
- Sanitaria, por las fallas del sistema de salud y el PAMI.
- Habitacional, debido al aumento de alquileres y expensas.
“El jubilado hoy tiene que elegir entre comer o comprar medicamentos”, resumió.
Finalmente, Semino fue contundente al señalar la falta de respuestas políticas:
“El problema del adulto mayor no está en la agenda. Se escucha, pero no se actúa”.
Además, advirtió que el sistema previsional argentino necesita una reforma integral, aunque aclaró que cualquier cambio estructural no resolverá la urgencia actual: “El problema de hoy es el hambre”.



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