En una entrevista brindada a Radio Up, el ingeniero forestal Nicolás Ocampo, representante del Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones (Coiform), trazó un panorama crítico sobre la situación actual del sector forestoindustrial, uno de los pilares productivos de la provincia. Sus declaraciones no solo reflejan la preocupación creciente dentro del ámbito técnico y empresarial, sino que también exponen una crisis estructural que combina caída del consumo, falta de políticas públicas claras y una creciente incertidumbre en torno al futuro de las pequeñas y medianas empresas (pymes).
Desde el inicio del diálogo, Ocampo dejó en claro que el análisis del Coiform se sustenta en un trabajo detallado sobre dos documentos clave: uno elaborado por el conjunto del sector forestoindustrial y otro con aportes técnicos específicos. Ambos coinciden en un punto central: la actividad atraviesa un momento límite.
Falta de representación y expectativas incumplidas
Uno de los ejes más sensibles del planteo gira en torno a la representación política del sector. Ocampo destacó que durante años la forestoindustria careció de voz directa en el Congreso Nacional, una situación que parecía revertirse con la llegada de la diputada nacional Yamila Gruber, vinculada al entramado productivo misionero.
Sin embargo, el balance actual dista de las expectativas generadas. “Las expectativas eran y siguen siendo muy grandes, pero hasta el momento no se encontraron iniciativas o propuestas concretas frente a la situación que atraviesa el sector”, sostuvo el ingeniero, evidenciando un reclamo que se repite entre empresarios y profesionales.
Producción paralizada y empresas al límite
El diagnóstico productivo es contundente. Según Ocampo, numerosas industrias están operando a niveles mínimos, en algunos casos entre el 10% y el 20% de su capacidad instalada. Esta caída no solo afecta la rentabilidad, sino que compromete la sostenibilidad misma de las empresas.
El testimonio de empresarios grafica la gravedad del escenario: maquinaria sin uso, tractores detenidos en las chacras y dificultades extremas para afrontar costos básicos como el consumo eléctrico. La crisis no distingue escalas y golpea con fuerza al entramado pyme, que constituye el corazón de la actividad forestal en Misiones.
A esta situación se suma un dato alarmante: la ausencia de reservas de plantines, un indicador clave que refleja la falta de expectativas de recuperación en el corto plazo.
Competencia desigual e importaciones: el reclamo por reglas claras
Uno de los puntos centrales del documento impulsado por el sector es la necesidad de establecer condiciones equitativas de competencia. Ocampo fue claro al respecto: si desde el Gobierno nacional se impulsa un esquema de apertura, resulta imprescindible generar herramientas que permitan a la industria local sostenerse frente a la caída del consumo interno y el avance de productos importados.
“El poco consumo que hay se canaliza a través de productos del exterior”, advirtió, al tiempo que reclamó medidas que prioricen la producción nacional. Lejos de solicitar subsidios, el planteo apunta a generar parámetros económicos que eviten la asfixia del sector.
El dilema de las pymes: continuidad o cierre
Uno de los fragmentos más contundentes del documento pone en palabras la incertidumbre que atraviesan las pymes forestales: “Definan si quieren o no a las pymes. ¿Vamos a cerrar o vamos a continuar?”.
Este interrogante sintetiza el clima de época, donde la falta de previsibilidad económica se convierte en un factor crítico. En este sentido, Ocampo remarcó la necesidad de avanzar en medidas concretas como diferencias impositivas, tarifas energéticas diferenciales y políticas que contemplen las asimetrías con Brasil y Paraguay.

Asimetrías regionales y presión impositiva
El contexto geográfico de Misiones introduce un componente adicional de complejidad. La competencia con mercados fronterizos, sumada a las diferencias impositivas, genera una desventaja estructural para la producción local.
Entre los reclamos también aparece la revisión de impuestos provinciales como Ingresos Brutos, cuya carga es señalada como un obstáculo. No obstante, Ocampo aclaró que estas medidas, si bien necesarias, no alcanzarían por sí solas para revertir la crisis.
Consumo deprimido e inflación en dólares
El escenario macroeconómico tampoco ofrece alivio. La caída del consumo interno se combina con un fenómeno de inflación en dólares, impactando directamente en los costos de producción. Este doble efecto deteriora la competitividad del sector.
En paralelo, la retracción de la obra pública suma otro factor de preocupación. Aunque no es el único motor, sí representa una herramienta clave para dinamizar la actividad económica en momentos de crisis.
Un llamado a la unidad política y sectorial
Frente a este panorama, Ocampo hizo un llamado a la dirigencia política de Misiones. La propuesta es que diputados y senadores nacionales trabajen de manera conjunta en defensa del sector forestal.
El objetivo es trasladar estos reclamos al ámbito nacional con una voz unificada, fortaleciendo la representación provincial y evitando la fragmentación.
Asimismo, propuso sumar a otros sectores productivos y cámaras de comercio, construyendo una agenda común para toda la economía misionera.
Un sector estratégico en riesgo
La forestoindustria no es una actividad más dentro del entramado productivo. Se trata de un sector estratégico, generador de empleo, valor agregado y desarrollo regional.
El proceso de recolección de firmas ya está en marcha y será presentado ante los representantes legislativos y el Gobierno nacional en busca de respuestas urgentes.
Mientras tanto, el sector permanece en estado de alerta, a la espera de definiciones que permitan revertir una crisis que, según sus protagonistas, “ya no se aguanta más”.
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— Radio Up 95.5 (@radioup955) April 29, 2026



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