El conflicto por los créditos UVA en Misiones continúa vigente, aunque ya no ocupe el centro de la agenda pública. Así lo planteó el abogado José Bernardo Díaz, quien representa a damnificados y también litiga por su propio caso, al describir un escenario judicial aún abierto y una situación económica que calificó como “insostenible” para los deudores.
“Luego que salimos de la coyuntura que tuvo su pico de información el UVA, entiendo que hay otros temas también muy importantes. El panorama hoy es el siguiente”, explicó el letrado en diálogo con Radio Up, al tiempo que detalló que actualmente existen dos frentes judiciales: la jurisdicción provincial y la federal.
En el ámbito provincial, Díaz señaló que se encuentran a la espera de definiciones del Superior Tribunal de Justicia: “Estamos con recursos ante el Superior Tribunal de Justicia, que son los recursos extraordinarios de inaplicabilidad de la ley”. Según indicó, estos procesos se demoraron por cambios institucionales, aunque ahora aguardan que se evalúe su admisibilidad para avanzar sobre el fondo del reclamo.
El conflicto se originó tras fallos adversos en instancias previas: “La Cámara de Apelaciones, en las demandas que tenemos con bancos privados, ha rechazado la demanda y la Cámara ha confirmado el rechazo”, precisó.
En paralelo, la situación es diferente en la justicia federal. Allí, el abogado destacó que hubo resoluciones favorables a los deudores: “La justicia federal de Posadas, el juez Casal en primera instancia hizo lugar a las demandas”. A esto se suman fallos de Cámara que ratificaron esas decisiones, mientras aún restan definiciones en otros juzgados.
Un sistema atado a la inflación

Más allá del plano judicial, Díaz puso el foco en el funcionamiento del sistema UVA, al que definió como estructuralmente perjudicial para los tomadores de crédito.
“En resumidas cuentas se lo asimila a la inflación. Ahora bien, el UVA es el único precio en la economía que toma la inflación mensual: todos los meses va aumentando”, explicó.
En ese sentido, advirtió que la actualización no solo replica el índice general, sino que incluso puede superarlo: “Uno toma como ejemplo de un mes a otro la actualización del índice y es mayor a la inflación. Es decir que la cuota va aumentando promedio por mes 5, 6, 7%”.
A esto se suma un contexto económico adverso: “La inflación sube por el ascensor y los salarios suben por la escalera”, graficó, al señalar que los ingresos crecen a un ritmo muy inferior, lo que agrava la situación de los deudores.
Deuda creciente y esfuerzo extremo

El abogado ilustró el impacto del sistema con su propio caso: “Yo pedí tres millones de pesos en 2019. La deuda hoy es de 110 millones de pesos”, afirmó, y subrayó: “No hay nada en la economía que haya aumentado de semejante manera”.
Además, remarcó cómo se modificó la relación entre cuota e ingresos: “En su momento la cuota me tomaba el 18 % de mi salario. Hoy me toma el 40%”.
Lejos de estabilizarse, el panorama a futuro tampoco resulta alentador: “Esto es un continuo ascenso en el valor de la cuota… los salarios están planchados”, sostuvo.
El rol del Estado y la “imprevisión”
Díaz también apuntó contra las proyecciones oficiales al momento de lanzarse el sistema: “¿Cómo se le podía pedir a un ciudadano a pie que se imagine semejante descalabro económico? Era imposible”, cuestionó.
En esa línea, consideró aplicable la teoría de la imprevisión: “Ningún ser humano normal, racional, podía imaginar semejantes guarismos”, en referencia a los niveles de inflación registrados en los últimos años.
Asimismo, señaló la responsabilidad estatal en la promoción del sistema: “Fue el propio gobierno el que instó a la toma de estos créditos”, lo que, a su criterio, debería implicar una solución estructural, especialmente en los casos vinculados a entidades públicas.
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“La gente se la rebusca para no perder la casa”
Mientras la Justicia avanza lentamente, los deudores enfrentan el día a día con estrategias de supervivencia económica. “La gente toma como primera deuda la más importante: pagar la casa”, explicó Díaz.
En ese sentido, describió el esfuerzo cotidiano: “Se la rebuscan, generan changas, nuevos ingresos, hay familiares que ayudan”, todo con el objetivo de evitar caer en mora.
El trasfondo, remarcó, es claro: “Es la vivienda, la primer vivienda única y familiar. Ningún deudor tomó esto como un negocio, lo tomó como un proyecto de vida”.
Sin embargo, el sistema presenta una paradoja que resume el conflicto: “Si uno va pagando una deuda todos los meses, lo lógico es que disminuya. Bueno, en el caso UVA, pagan todos los meses y la deuda aumenta. Es muy perverso”.
La carne volvió a presionar la inflación: subió casi 8% en febrero y supera el 60% interanual https://t.co/mMsO2sTQAi
— Radio Up 95.5 (@radioup955) March 19, 2026



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