El comedor comunitario del barrio San Jorge, de Posadas, atraviesa uno de los años más intensos de su historia. Según explicó su encargado, Armando Solís, la demanda se incrementó de manera constante, especialmente en el tramo final de 2025.
“Tuvimos un año bastante complicado porque la demanda creció. La necesidad se nota en las familias que vienen al comedor, y tratamos de terminar el año ayudando lo más que podamos”, señaló en diálogo con Radio Up.
Solís detalló que el crecimiento fue abrupto. “Durante el año teníamos unas 60 familias; ahora llegamos a 90, casi 100 que vienen a comer o a llevar la comida”, explicó.
Lo que más los sorprendió es la llegada de adolescentes y también de adultos mayores, quienes se sumaron al comedor ante la imposibilidad de cubrir sus necesidades alimentarias.
Aunque el comedor está ubicado en San Jorge, la afluencia no se limita al barrio. “Vienen de Pullaes, Santa Rosa, Garupá y del barrio Fátima”, indicó Solís.
Además, el aumento es semanal: “Trabajamos dos veces por semana. Los martes tenemos una cantidad y los jueves otra, siempre mayor. Ahí notamos el incremento”.
Pese al esfuerzo, el equipo enfrenta serias dificultades. “Mantenemos el almuerzo y tratamos de dar la merienda, pero los recursos escasean. Hay recortes y a nivel nacional no tenemos asistencia”, advirtió.
Recordó que la falta de entrega de alimentos desde Nación afecta la cadena de apoyo: “Nación dejó de ayudar a Provincia y Provincia a los comedores”.
Consultado sobre los motivos del aumento, Solís fue contundente: “Es la economía del país. El desempleo afecta mucho. Hay familias que dependen del comedor porque no tienen trabajo o perdieron planes. También vienen adolescentes sin empleo y jubilados a los que no les alcanza el sueldo”.
Aunque existen otros comedores en la zona, el de San Jorge continúa recibiendo a cientos de personas cada semana, aun trabajando solo dos veces por semana.
Ver esta publicación en Instagram



//



