El consumo de las ventas minoristas de las pymes registraron una caída del 0,6% interanual en marzo, acumulando un descenso del 3,6% en el primer trimestre de 2026, según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa. El relevamiento, correspondiente al tercer mes del año en Argentina, refleja que la retracción del consumo se explica por la pérdida de poder adquisitivo, el incremento de los costos operativos y una fuerte dependencia del financiamiento, en un contexto donde los comerciantes optan por estrategias conservadoras para sostener la actividad.
El informe evidencia una continuidad en la tendencia contractiva que se viene registrando desde mediados de 2025. Aunque marzo mostró una desaceleración en la caída respecto a febrero (-5,6%) y enero (-4,8%), los datos confirman un escenario aún debilitado para el comercio minorista. En términos mensuales desestacionalizados, las ventas también retrocedieron 0,4% frente a febrero, consolidando la fragilidad del consumo interno.
Desde la entidad señalaron que el inicio del ciclo lectivo generó un impulso puntual en ciertos rubros, pero no logró revertir la dinámica general. En ese sentido, remarcaron que “la pérdida de poder adquisitivo y el alza de los costos operativos afectaron al volumen general de ventas”, mientras que la limitada predisposición a invertir y la dependencia del crédito bancario condicionan las decisiones empresariales.
En cuanto a las expectativas, el panorama se mantiene moderado: el 48% de los comerciantes prevé que la situación se mantenga sin cambios, mientras que un 39,7% espera una mejora y un 12,4% anticipa un empeoramiento. En paralelo, el 59,1% considera que no es un buen momento para invertir, frente a un reducido 13,1% que identifica oportunidades, lo que refuerza el clima de cautela en el sector.
El análisis por rubros mostró que cinco de los siete sectores relevados registraron caídas interanuales. Las mayores bajas se observaron en Perfumería (-9,8%) y en Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-8,3%), seguidos por Alimentos y bebidas (-0,9%), un segmento clave para el consumo cotidiano. En contraste, solo dos rubros lograron crecer: Ferretería y materiales de la construcción (+2%) y Farmacia (+1,1%), aunque con desempeños dispares en la comparación mensual.
En el desglose, Alimentos y bebidas acumula una caída del 5,1% en el año, mientras que Textil e indumentaria retrocede 6,3% y Bazar y muebles lidera el deterioro con un desplome del 13,3% en el trimestre. Por su parte, Farmacia mantiene un leve crecimiento del 1,9% acumulado, consolidándose como uno de los pocos segmentos con resultados positivos en el actual contexto.
El informe de CAME confirma que, pese a ciertos repuntes puntuales, el comercio minorista pyme continúa atravesando un período de debilidad estructural, condicionado por variables macroeconómicas que limitan la recuperación del consumo y restringen las decisiones de inversión en el corto plazo.



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