La situación de los comercios en Posadas atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años. Así lo expresó el comerciante Alexis Jerushalmi durante su diálogo con Radio Up, donde trazó un diagnóstico contundente: la caída del consumo y el deterioro del poder adquisitivo golpean de lleno al entramado comercial, obligando a los pequeños y medianos empresarios a reinventarse para sostener su actividad.
Desde su experiencia en el rubro, Jerushalmi aseguró que “no hay mucho más para decir” frente a un contexto que ya es evidente en las calles: menos ventas, menor circulación de dinero y una creciente dificultad para sostener estructuras comerciales. En ese marco, remarcó que las pymes “están tratando de sobrellevar como pueden”, apelando a recursos propios, estrategias comerciales y ajustes internos.
El impacto de la caída del consumo y el poder adquisitivo
Uno de los ejes centrales del análisis fue la pérdida del poder de compra de los consumidores. Según el comerciante, este factor condiciona cualquier estrategia de venta: “podés tener el mejor producto, la mejor atención, pero si la gente no tiene dinero, no compra”.
La descripción grafica una realidad extendida en distintos rubros, donde incluso los esfuerzos en marketing, atención al cliente o calidad quedan relegados frente a una variable determinante: la capacidad económica de la población.
Jerushalmi también advirtió que la crisis no es sectorial, sino generalizada. Lo que en un principio parecía afectar a rubros específicos, hoy se extiende a casi toda la actividad comercial. Desde la construcción hasta la ferretería, pasando por la pinturería y otros sectores, el panorama es compartido.

Competencia fronteriza y desigualdad impositiva
En una ciudad como Posadas, la cercanía con Paraguay y Brasil agrega un componente estructural al problema. La competencia con mercados vecinos es directa y constante, especialmente en productos donde la diferencia de precios es significativa.
Sin embargo, Jerushalmi introdujo un matiz clave: no se trata de una competencia desleal por parte de los países vecinos, sino de una desventaja interna vinculada a la carga impositiva argentina. En sus palabras, los comercios locales compiten “de forma desleal con nosotros mismos”.
A esto se suma el crecimiento del comercio electrónico, tanto nacional como internacional, que amplifica las opciones de compra para los consumidores y profundiza la presión sobre los negocios físicos.
Estrategias comerciales en tiempos de crisis
Frente a este escenario, los comerciantes intentan adaptarse. Jerushalmi destacó que su estrategia se basa en mejorar la comunicación con el cliente, ofrecer productos de calidad y sostener un buen nivel de atención.
No obstante, reconoció los límites de estas herramientas en un contexto de recesión: cuando el problema es económico, las estrategias comerciales pierden eficacia. “El marketing queda relegado”, sintetizó, al comparar el deseo de compra con la imposibilidad concreta de acceder a determinados productos.
Un proyecto para fortalecer a las pymes misioneras
Más allá del diagnóstico, el comerciante presentó una propuesta concreta orientada a mejorar la competitividad del sector. El proyecto plantea empadronar a las pymes de Misiones para facilitar la compra de productos en Brasil y Paraguay, con el objetivo de reducir costos y ofrecer mejores precios en el mercado local.
La iniciativa se apoya en herramientas legales que permitirían a las provincias establecer acuerdos internacionales. Según explicó, ya fue presentada ante autoridades provinciales y recibió una recepción positiva inicial, aunque aún se encuentra en etapa de desarrollo.
Además, adelantó que el proyecto podría ampliarse con nuevas líneas de acción, lo que abriría un escenario más amplio de integración regional y fortalecimiento comercial.

Una crisis inédita para los comerciantes
Con 14 años de trayectoria formal, Jerushalmi fue categórico al comparar la coyuntura actual con crisis anteriores: “nunca viví una situación así”. La afirmación se repite entre colegas de distintos sectores, incluso aquellos con estructuras más grandes y mayor cantidad de empleados.
El testimonio refleja una sensación extendida de incertidumbre y agotamiento, donde incluso empresarios con experiencia reconocen no encontrar soluciones claras.
En su análisis, el comerciante también cuestionó los enfoques económicos extremos. Desde una mirada pragmática, planteó la necesidad de adaptar las políticas a la realidad del país, tomando ejemplos de modelos intermedios como el de Alemania, donde las pymes y la industria nacional cuentan con mecanismos de protección.
Asimismo, subrayó la importancia de cuidar el empleo y el entramado productivo, recordando que detrás de cada empresa hay familias que dependen de su funcionamiento.
Incertidumbre y falta de perspectivas
Uno de los pasajes más contundentes de la entrevista fue la respuesta ante la posibilidad de una mejora en el corto plazo. Jerushalmi fue directo: no ve una salida clara ni una “luz al final del túnel”.
La afirmación sintetiza el clima que atraviesa el sector comercial en Posadas y en gran parte del país, donde la combinación de caída del consumo, presión impositiva y competencia externa configura un escenario complejo.
Aun así, el desarrollo de propuestas como la presentada por el comerciante abre una puerta a la búsqueda de soluciones desde el propio sector, en articulación con el Estado.
Lanzaron el 43° operativo LIRAa en Posadas para relevar unas 7 mil viviendashttps://t.co/kt3ZD45weB pic.twitter.com/3MMpH1KoPO
— Radio Up 95.5 (@radioup955) May 18, 2026



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