El empresario y expresidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas, Carlos María Beigbeder, describió el escenario que atraviesa el comercio durante una entrevista con el programa Arriba la Radio, emitido por Radio App. Según explicó, los precios continúan aumentando de manera escalonada mientras las ventas no alcanzan para cubrir los gastos, una situación que impacta tanto en pequeños negocios como en empresas de mayor estructura.
En relación con la evolución de los precios, Beigbeder señaló que los incrementos continúan pese a que las estimaciones privadas ubican la inflación de septiembre entre el 1,7% y el 2%. "Siguen aumentando, tenemos aumentos de precios, cinco puntos, dos puntos, tres puntos, son escalonados, la realidad es que no es como antes, pero sí sigue habiendo aumentos, sigue sí seguimos teniendo cambio de precios".
El empresario explicó que, ante la dificultad para trasladar inmediatamente esas subas al consumidor, algunos comerciantes deciden absorber durante un período parte del incremento. Como ejemplo, contó: "Un proveedor aumentó en septiembre y nosotros no trasladamos hasta noviembre".

La combinación entre menor consumo y mayores costos también está modificando el paisaje comercial de la ciudad. El cierre de franquicias y pequeños establecimientos dejó locales vacíos y, de acuerdo con Beigbeder, esta tendencia podría continuar mientras los propietarios no logren sostener financieramente sus negocios.
Al referirse a las dificultades para mantener un comercio abierto cuando las cuentas se acumulan, comparó la situación con una relación que perdió su viabilidad: "¿Y cuánto tiempo aguantás debiendo todos los días y diciendo esto no funciona, esto no funciona funciona. Es como una relación que ya está muerta, lo mismo, ¿no? La relación pues la tenés con tu negocio, pero funciona de la misma forma".
Los costos también representan una presión permanente. Alquileres, combustible, salarios y servicios públicos forman parte de los principales gastos que deben afrontar los comerciantes, aunque su impacto depende de la actividad y de la estructura de cada establecimiento.
Sobre las tarifas eléctricas, Beigbeder cuestionó la falta de acompañamiento para el sector: "el gobierno no nos ayuda con la boleta de la luz, cada vez viene más cara".

La preocupación, según relató, alcanza a comerciantes de distintas dimensiones y no se limita a los negocios pequeños. La falta de rentabilidad y la acumulación de obligaciones generan un escenario financiero cada vez más complejo.
Beigbeder describió el estado de ánimo entre los comerciantes a partir de las conversaciones que mantienen entre colegas: "Sí a todo. Sí es. No llego a fin de mes, no sé cómo voy a hacer. Estoy en rojo en el banco, eh la estoy pasando horrible".
A este panorama se suma la ruptura de la cadena de pagos, con un elevado nivel de cheques rechazados y endeudamiento. Los consumidores enfrentan obligaciones crecientes con sus tarjetas de crédito, mientras que muchos comerciantes también recurren al financiamiento para afrontar sus compromisos.
El problema se profundiza cuando el acceso al crédito bancario deja de ser una alternativa, lo que reduce el margen de maniobra de los comercios para sostener sus operaciones y cubrir los gastos acumulados.
En este contexto, el sector comercial atraviesa una etapa marcada por ventas insuficientes, aumentos sucesivos, costos fijos elevados y dificultades para financiarse, factores que terminan condicionando la continuidad de numerosos establecimientos.







