El Comedor y Merendero "Manantial de Vida" de Posadas suspendió durante el mes de enero todo su servicio de alimentación debido a una crítica falta de alimentos. Mirian Morales, encargada del espacio, explicó a Radio UP que la solidaridad comunitaria, activa en diciembre, se desvanece con la llegada del verano, dejando a las ollas populares sin recursos para funcionar.
"La situación está difícil, está complicada", afirmó Morales con crudeza. La responsable del comedor detalló que "enero no está nadie" y ese es el motivo principal por el cual no están trabajando, ni con la merienda ni con el almuerzo, una situación que se extenderá hasta nuevo aviso.
Morales realizó un llamado de atención a las autoridades provinciales que proveen a estos espacios. "Desde mi lugar como cocinera, lo que deberían de hacer las personas que proveen a los comedores, tanto gobierno municipal como gobierno provincial, prever eso", señaló, pidiendo que en diciembre se entreguen los recursos necesarios para todo enero.
El cierre del comedor afecta directamente a más de 200 personas, ya que tienen registradas a 80 familias. "Imagínate que ahora en esta temporada de verano están todos los chicos en la casa y no tienen ninguna copa de leche y no tienen un plato de comida", expresó Morales, subrayando la gravedad de la interrupción de una ayuda que alivia la economía de los hogares más vulnerables.
La encargada describió la realidad cotidiana del espacio, que funciona en el garage de su propia casa. "Cuando cocinamos se convierte en comedor, ponemos las mesas, se termina de servir el comedor, se convierte de vuelta en garage", relató, destacando que más del 90% de los comedores operan de manera similar, cediendo el espacio familiar.
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Morales también reveló el desgaste personal y económico que implica mantener el comedor. El subsidio que reciben no alcanza para cubrir los costos operativos, por lo que ella debe reinvertir ese dinero en combustible y gas, sin poder destinar nada para su familia. "El cansancio mental que tengo es mucho. Creo que si la mente no está descansada, el cuerpo ya te pasa factura", concluyó, reflejando la angustia de un panorama que no vislumbra mejoras.
Para quienes deseen colaborar, Morales compartió los datos de contacto. El comedor recibe donaciones en la calle 143, casa 5040 y su número de contacto es el 3764-33-1056.



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