El Gobierno nacional oficializó un nuevo incremento en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, que comenzó a regir este domingo 1 de febrero en todo el país y que se trasladó a los precios de la nafta y el gasoil en las estaciones de servicio.
La medida quedó formalizada el viernes pasado mediante el Decreto 74/2026, publicado en el Boletín Oficial, y respondió a la aplicación parcial de los incrementos pendientes correspondientes al año 2024. Según argumentó el Ejecutivo, la decisión se inscribió en la necesidad de “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”, motivo por el cual se resolvió diferir parte de los aumentos remanentes.
De acuerdo con el cronograma establecido en la norma, durante febrero el impuesto sobre los combustibles líquidos aumentó $16,773 por litro para la nafta sin plomo y la nafta virgen. A ese ajuste se sumó un incremento de $1,027 por litro en el impuesto al dióxido de carbono.
En el caso del gasoil, el ajuste impositivo alcanzó los $14,372 por litro en el gravamen general, mientras que la alícuota diferencial para determinadas zonas del interior del país se incrementó en $7,782 por litro. A su vez, el impuesto al dióxido de carbono subió $1,638 por litro.
La actualización formó parte del esquema de ajustes trimestrales que se calculan en función de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el Indec, mecanismo vigente desde 2018. Sin embargo, en distintos períodos, los gobiernos optaron por postergar su aplicación con el objetivo de moderar el impacto en los precios finales de la nafta y el gasoil.
El decreto llevó las firmas del presidente Javier Milei, del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y del ministro de Economía, Luis Caputo, y estableció que las disposiciones comenzaron a regir a partir del 1° de febrero.
Leé también: FMI: Argentina realizará primer pago del año con ayuda estadounidense
Misiones redujo Ingresos Brutos para la venta mayorista de combustibles

En contraste con el aumento impositivo nacional, el Gobierno de Misiones oficializó a mediados de enero una reducción de la alícuota del Impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicada a la venta mayorista de combustibles para reventa, realizada por estaciones de servicio de bandera blanca.
La medida fue anunciada previamente por el gobernador Hugo Passalacqua y quedó formalizada a través de la Resolución Nº 39/2026 del Ministerio de Hacienda, Finanzas, Obras y Servicios Públicos, publicada en el Boletín Oficial provincial.
La resolución estableció que, desde el 1 de enero de 2026, las empresas petroleras —con o sin refinería propia— que operaron estaciones de servicio en Misiones comenzaron a tributar una alícuota del 1% en el impuesto sobre los Ingresos Brutos, equiparando el tratamiento fiscal de las estaciones de bandera blanca con el régimen vigente para las estaciones industriales.
El texto oficial indicó que la decisión se enmarcó en una política fiscal orientada a promover el desarrollo económico y la competitividad, con el objetivo de fortalecer el sector de distribución de combustibles, especialmente en un contexto marcado por altos costos operativos y presión logística.
El decreto en el Boletín Oficial
Calor intenso y cielo despejado: así estará el clima en Misiones este 2 de febrero https://t.co/h8TiShGpav pic.twitter.com/pWBWw8lIdD
— Radio Up 95.5 (@radioup955) February 2, 2026



//



