En un eficaz despliegue operativo realizado durante la noche del martes, efectivos de la Dirección Investigaciones Complejas lograron la detención de un hombre que era intensamente buscado por su presunta participación en una seguidilla de hechos delictivos. El sospechoso fue identificado como Miguel Juan B., de 30 años, quien ya contaría con un frondoso prontuario por delitos contra la propiedad en la ciudad de Posadas.
La captura fue el corolario de un exhaustivo trabajo de campo que incluyó tareas investigativas de vigilancia y, fundamentalmente, el minucioso análisis de registros fílmicos. Las cámaras de seguridad, tanto públicas como privadas, resultaron determinantes para reconstruir el modus operandi del delincuente y establecer su fisonomía, permitiendo a los sabuesos policiales seguirle el rastro por distintos puntos estratégicos de la ciudad.
El hilo conductor de la pesquisa se originó a partir de una serie de denuncias radicadas en diversas dependencias de la Unidad Regional I. Los reportes daban cuenta de un malviviente que actuaba con total impunidad, alternando entre el engaño y el uso de la fuerza para apoderarse de pertenencias ajenas en barrios residenciales y zonas comerciales.

Los registros que involucran al sospechoso
Uno de los casos que mayor indignación causó entre los investigadores fue el ocurrido en el barrio Prat. Allí, una mujer de 87 años fue víctima de un repudiable engaño: el delincuente se presentó en su domicilio haciéndose pasar por personal municipal. Aprovechando la vulnerabilidad y la buena fe de la anciana, el sujeto logró sustraerle su teléfono celular antes de darse a la fuga sin dejar rastro aparente.
Días después, la violencia del sospechoso quedó registrada en otro suceso sobre la avenida Santa Catalina. En esta ocasión, un hombre de 38 años denunció que el malviviente ingresó violentamente a su oficina de seguros. Tras amedrentar a los presentes y generar momentos de tensión, el delincuente se apoderó de una bicicleta y escapó rápidamente del lugar, sumando así un nuevo hecho a su lista de ataques.
La impunidad del sospechoso pareció no tener límites, ya que el pasado domingo 11 de enero, fue captado nuevamente por una lente de seguridad. En un domicilio ubicado sobre la avenida Martín Fierro, una vecina denunció que un hombre le sustrajo, paradójicamente, la propia cámara de seguridad de su vivienda. No obstante, el dispositivo alcanzó a registrar el rostro del autor antes de ser arrancado, pieza clave para la identificación final de Miguel Juan B.
Con la identidad del sospechoso confirmada y su zona de influencia delimitada, la Policía de Misiones montó una vigilancia discreta. Finalmente, el operativo de intercepción se concretó en la intersección de las calles Luchessi y Apóstoles. Al verse rodeado por los uniformados, el individuo intentó darse a la fuga a pie, pero la rápida reacción del personal policial permitió que fuera reducido y detenido a los pocos metros.
Tras su captura, el hombre fue trasladado bajo una fuerte custodia a la División Sanidad Policial de la Zona Capital para los exámenes de rigor. Posteriormente, quedó alojado en la Comisaría Segunda, donde permanece incomunicado y a disposición de la Justicia, que deberá determinar su grado de responsabilidad en cada uno de los hechos que se le imputan.
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