Un operativo de seguridad que terminó con la detención de una mujer y la desarticulación de una alarmante modalidad de narcomenudeo de cocaína, irrumpió lo que parecía una tranquila tarde en la ciudad de Puerto Iguazú, en la rotonda de acceso.
Efectivos de la Unidad Regional V de la Policía de Misiones venían realizando tareas de prevención barrial en la zona de la rotonda de acceso a la ciudad.
Fue en el marco de este patrullaje que se logró detectar una maniobra que levantó fuertes sospechas.
La detenida, identificada como Andrea Carolina R., de 34 años, estaba en el lugar junto a sus hijos menores de edad. La mujer utilizaba la presencia de los chicos y sus juguetes para intentar pasar desapercibida.
Sin embargo, el personal policial, que incluía efectivos de civil (conocidos como “de brigada” en la jerga), notó que la presunta dealer realizaba intercambios rápidos y breves con personas que se acercaban al lugar.

Usaba juguetes para ocultar cocaína
La actividad ilícita se disimulaba de forma escalofriante, ya que la sospechosa manipulaba constantemente los objetos de sus hijos. Ante el indicio de que podría estar concretando transacciones de droga, los uniformados decidieron intervenir y aproximarse. Una vez requerida, se procedió a la requisa y se confirmó la alarma.
En el interior de los juguetes de los menores, puntualmente dentro de huevos plásticos de una reconocida marca de chocolates, la mujer ocultaba la mercancía.
El hallazgo fue contundente: se secuestraron 167 dosis de clorhidrato de cocaína lista para la venta, de la variante conocida como tipo “pedra”.
La droga, dispuesta en pequeños envoltorios, estaba ingeniosamente escondida entre los objetos infantiles. La División Drogas Peligrosas de la Policía de Misiones llevó a cabo las pruebas de campo correspondientes.
Estas pruebas confirmaron que la sustancia era cocaína dosificada, cuyo valor en el mercado ilegal se estima en millones de pesos.
La principal sospechosa quedó inmediatamente detenida y a disposición de la Justicia Federal por infringir la Ley de Estupefacientes. Además, otra mujer de 37 años que estaba acompañando a Andrea Carolina R. fue demorada por la Policía para las averiguaciones pertinentes del caso.
La situación más delicada fue la de los menores de edad involucrados. Tras la detención de su madre, los niños fueron puestos al resguardo de familiares directos.
Esta medida fue tomada de acuerdo a lo dispuesto por la Justicia, en coordinación con el área de Niñez local, asegurando su protección y bienestar.
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