La muerte del agente del Servicio Penitenciario Provincial Julio César Argüello (45), ocurrida en Posadas el pasado fin de semana, dejó de investigarse como un hecho dudoso y pasó a ser tratada como homicidio, luego de que la autopsia confirmara que recibió un disparo en la cabeza con un arma calibre .32. Por el caso fue detenida su hermana, Lidia Argüello (54), quien quedó bajo la lupa tras el hallazgo de un arma en su vivienda y la incorporación de registros fílmicos que la ubicarían en la escena. La causa cambió de carátula tras los peritajes forenses que descartaron la hipótesis de suicidio y apuntaron a la intervención de terceros.
Un giro clave tras el resultado forense
En un primer momento, el episodio fue caratulado como “muerte dudosa”, ya que el hombre fue hallado gravemente herido en su domicilio y trasladado de urgencia a un centro asistencial, donde finalmente falleció. Sin embargo, el informe médico determinó que la lesión fue provocada por un disparo de arma de fuego, elemento que resultó determinante para que la Justicia reencuadrara el caso como crimen.
La confirmación de que el proyectil correspondía a un calibre .32 activó una serie de medidas judiciales que incluyeron allanamientos y el secuestro de elementos de interés para la causa.
El arma secuestrada y las cámaras de seguridad
Uno de los puntos más sensibles de la investigación fue el procedimiento realizado en la vivienda de Lidia Argüello, donde los efectivos incautaron un arma calibre .32 que será sometida a pericias balísticas para determinar si fue la utilizada en el hecho. Este hallazgo fortaleció las sospechas en su contra.
A esto se sumaron imágenes de cámaras de seguridad que, según consta en el expediente, mostrarían a la mujer llegar a la casa de su hermano pocos minutos después de que él ingresara al inmueble. Ese registro temporal se convirtió en un elemento central para reconstruir la secuencia de los acontecimientos.

El testimonio del entorno familiar
En paralelo, el hijo de la víctima aportó información que permitió orientar la búsqueda de grabaciones y sumar datos a la línea investigativa. Los investigadores trabajan ahora en el análisis integral de las pruebas recolectadas para determinar con precisión qué ocurrió dentro de la vivienda y si existió la participación de otras personas.
Detenida y a la espera de indagatoria
Actualmente, Lidia Argüello permanece detenida, mientras avanza la instrucción judicial. En los próximos días deberá comparecer ante el magistrado interviniente para prestar declaración indagatoria.
La causa continúa en etapa investigativa y no se descartan nuevas medidas a medida que se conozcan los resultados de las pericias pendientes. Mientras tanto, el caso conmociona a la capital misionera, donde la muerte del agente penitenciario pasó de ser un enigma a un presunto homicidio con pruebas que, por ahora, complican a su entorno más cercano.



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