Desde 2019, el programa SENDAS alcanzó a 4.323 estudiantes y capacitó a 2.881 docentes de 175 escuelas de 12 provincias argentinas, con el objetivo de brindar información sobre diabetes, reducir el estigma y mejorar el acompañamiento de los alumnos que viven con esta enfermedad dentro del ámbito educativo. La iniciativa se implementa en las escuelas mediante talleres, capacitaciones y materiales específicos para que docentes, familias y estudiantes sepan cómo actuar ante una hipoglucemia y comprendan las necesidades de quienes requieren controlar su glucemia o administrarse insulina durante la jornada escolar.
SENDAS es la adaptación argentina del programa internacional KiDS (Niños y Diabetes en las Escuelas), desarrollado en 2013 por la Federación Internacional de Diabetes (IDF) junto con la Sociedad Internacional de Diabetes Pediátrica y Adolescente (ISPAD), con el apoyo de Sanofi. En el país, la propuesta es llevada adelante por la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD).
“La escuela ocupa una enorme cantidad de horas en la vida de un niño y, cuando ese niño tiene diabetes tipo 1, es fundamental que se desarrolle en un entorno que se encuentre informado, pueda acompañarlo y sepa cómo responder ante situaciones vinculadas a la diabetes”, explicó la Dra. Florencia Grabois, pediatra, especialista en nutrición infantil y coordinadora del Programa SENDAS del Comité de Pediatría de la SAD.
La especialista también destacó el impacto de transmitir estos conocimientos a toda la comunidad educativa: “Además, es una oportunidad extraordinaria para educar a todos los alumnos y al equipo docente: cuando la comunidad educativa conoce qué es la diabetes tipo 1 y tiene herramientas para poder apoyar al alumno con diabetes en su autocuidado, actúa como un amplificador de la educación, acercando los saberes a las familias y a la comunidad”.

Qué ocurre con los alumnos que tienen diabetes tipo 1
La diabetes tipo 1 se produce cuando el organismo no genera insulina, por lo que quienes tienen esta enfermedad necesitan administrársela diariamente. Su aparición suele darse durante la infancia, la adolescencia o la juventud, lo que implica que algunas tareas vinculadas al tratamiento deben realizarse también durante el horario escolar.
Entre ellas se encuentran el control de los niveles de glucosa, el uso de sensores que pueden emitir alarmas, la ingesta de alimentos en determinados momentos y la aplicación de insulina. Por ese motivo, el programa busca que estas situaciones sean comprendidas y naturalizadas dentro de las escuelas.
También se trabaja sobre el reconocimiento de la hipoglucemia, que ocurre cuando disminuye el nivel de glucosa en sangre. Uno de los objetivos es que docentes y otros integrantes del personal educativo puedan identificarla y sepan cómo actuar ante una emergencia.
La propuesta incluye un kit para el manejo inicial de una hipoglucemia en el aula, además de talleres destinados a estudiantes, familias y docentes. Las actividades educativas están dirigidas especialmente a alumnos de entre 6 y 14 años.
“Un niño con diabetes puede aprender, jugar, hacer deporte, ir de excursión y participar de las actividades escolares como el resto de sus compañeros; solo necesita que los adultos y alumnos que lo rodean estén informados y sepan cómo acompañarlo. Muchas situaciones que generan temor se vuelven mucho más sencillas cuando existe educación para el autocuidado y la escuela cuenta con herramientas básicas”, sostuvo Grabois.

El crecimiento de SENDAS en Argentina
El programa comenzó en Argentina en 2019 con dos escuelas y 48 estudiantes. Para 2023, la iniciativa ya se había extendido a 24 establecimientos y 800 alumnos.
Con el crecimiento de la propuesta, actualmente el programa registra 175 escuelas participantes, 4.323 estudiantes alcanzados y 2.881 docentes capacitados. Además, se mantienen las capacitaciones para incorporar nuevos equipos de educadores en diabetes.
El trabajo también apunta a la prevención de factores de riesgo vinculados con la diabetes tipo 2. En ese sentido, SENDAS incorpora contenidos relacionados con hábitos saludables desde edades tempranas, debido a que esta enfermedad puede prevenirse en numerosos casos mediante modificaciones en el estilo de vida.

Una enfermedad que afecta a millones de adultos
De acuerdo con la última edición del Atlas de la Federación Internacional de Diabetes, en Argentina alrededor de 4,3 millones de adultos de entre 20 y 79 años viven con diabetes. A su vez, se estima que el 29,1% todavía no conoce su diagnóstico, equivalente a aproximadamente 1,26 millones de personas.
El país registra además la segunda prevalencia de diabetes en adultos más elevada de la región. Si las tendencias actuales se mantienen, las proyecciones indican que para 2050 habrá unos 5,9 millones de adultos argentinos con diabetes.
Estas cifras contemplan tanto los casos de diabetes tipo 1 como los de tipo 2.
El programa también sumó herramientas digitales
Como parte de su evolución, SENDAS incorporó nuevas herramientas tecnológicas. En 2025 se desarrolló la aplicación SENDAS KIDS, diseñada como complemento de las actividades presenciales.
La aplicación tuvo una prueba piloto en 10 escuelas y busca ampliar los recursos disponibles para la educación sobre diabetes dentro de la comunidad educativa.
El objetivo general del programa es que la información permita reducir los prejuicios y evitar que la diabetes se transforme en un obstáculo para la participación de niños y adolescentes en las actividades escolares. Para ello, se promueve la capacitación del personal educativo, la planificación de los cuidados y el conocimiento entre compañeros.



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