La comunidad venezolana residente en Misiones inició una campaña solidaria para colaborar con las víctimas de los terremotos que afectaron a Venezuela. En ese marco, Julián Seniuk, colaborador de la colectividad, explicó cómo se organizó la asistencia desde la provincia, los desafíos logísticos que enfrenta la iniciativa y las distintas formas que tiene la población para realizar donaciones.
En diálogo con “La Última Rosca” de Radio Up, Seniuk destacó que la rápida organización de la comunidad responde a un trabajo que viene desarrollándose desde hace varios años.
“La comunidad venezolana en la provincia de Misiones hace muchísimo tiempo que está organizada porque les ha tocado vivir un exilio político en los últimos años y eso los ha llevado a estar organizados en la República Argentina y, más que nada, en la tierra colorada. Producto de eso han tenido una rápida reacción ante esta situación, cuyos números cada vez son más catastróficos”, expresó.
A partir de esa estructura, explicó que comenzaron a coordinar acciones para canalizar la solidaridad de la población misionera.
“Quienes colaboramos con las distintas organizaciones a lo largo del tiempo hemos tratado de establecer canales para que la gente de buena voluntad pueda colaborar o contribuir con distintas donaciones”, indicó.

Según precisó, entre los elementos más necesarios figuran insumos médicos, gasas, alcohol, antibióticos, alimentos, frazadas y agua potable, aunque aclaró que la distribución de esa ayuda enfrenta importantes dificultades.
“La realidad es que, más allá de la buena voluntad y de la organización que está puesta en marcha, claramente la logística implica ciertos inconvenientes”, señaló.
En ese sentido, explicó que el traslado de las donaciones requiere una compleja coordinación entre distintos organismos.
“Estamos tratando de establecer los canales institucionales con la provincia de Misiones y con los distintos municipios para el acopio, la carga, la descarga, el depósito y el traslado desde los distintos puntos de Misiones hacia Posadas y de allí a Buenos Aires para el envío posterior a Venezuela”, sostuvo.
Además, recordó que las dificultades también obedecen al contexto internacional.
“Las relaciones diplomáticas con Venezuela no eran las mejores y quienes han visto el estado de la pista del aeropuerto de Caracas saben que hoy impide tanto el despegue como el aterrizaje de los aviones. Estamos ante varios inconvenientes de logística”, afirmó.
Dónde acercar las donaciones
Seniuk informó que uno de los principales centros de recepción funciona en Garupá, en un lugar elegido por su ubicación estratégica.
“Elegimos un espacio de la Iglesia Luterana, ubicado en la esquina de avenida de las Américas y Sabín, porque ofrece un fácil acceso tanto para quienes llegan por la Ruta 12 como por la Ruta 14”, explicó.
Asimismo, indicó que en Oberá los donativos se reciben en el Colegio Lineo, mientras que también se trabaja para habilitar próximamente nuevos puntos en el Colegio Gutenberg y el Club Huracán, cuyos días y horarios serán informados oportunamente.
La importancia de las transferencias
El colaborador remarcó que, más allá de las donaciones materiales, las contribuciones económicas representan la forma más eficiente de colaborar, ya que permiten responder con mayor rapidez a las necesidades que surgen sobre el terreno.
“Una donación a través de una transferencia por billeteras virtuales o a un CBU puede facilitar mucho más las cosas. Desde la comodidad de su casa una persona puede hacer una transferencia y va a llegar mucho más fácil”, expresó.
Y agregó: “Probablemente no hagamos llegar 500 frazadas y una botella de agua, pero con la disponibilidad del dinero la gente que está atravesando una situación compleja va a poder decidir mejor en qué invertir esos recursos”.
Para quienes deseen colaborar, informó que las transferencias pueden realizarse mediante una billetera virtual Velo, utilizando el alias programa.arepaviva.
Además, destacó que la campaña garantiza el seguimiento del destino de cada aporte.
“Ofrecemos trazabilidad y transparencia respecto de qué se hace con las transferencias. Los fondos son recibidos por una cuenta de la Fundación Arepa Viva en Misiones e inmediatamente transferidos a una organización de la Iglesia Luterana en Venezuela llamada La Reforma. Las personas pueden conocer en todo momento el destino de los fondos, el tiempo que tarda en remitirse y el uso que se les da”, aseguró.
“Si vamos a contar con la buena voluntad de alguien que decide aportar, claramente esa persona está en condiciones de pedirnos cuentas”, añadió.
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El pedido para priorizar la ayuda humanitaria
Consultado sobre las versiones que indican restricciones al ingreso de ayuda humanitaria en Venezuela, Seniuk consideró que la prioridad debe ser la asistencia a los damnificados.
“He leído que mucha gente afectada decía que veía más fusiles que palas por estos días, ante lo trágico de los sucesos”, comentó.
En ese contexto, sostuvo que “el actual Gobierno venezolano debería dar vuelta la página, desmilitarizar la ayuda y poner a todos sus equipos a trabajar. Hay que dejar de lado no solamente las cuestiones partidarias, sino también las cuestiones políticas”.
Finalmente, afirmó que el momento exige unidad para afrontar la emergencia.
“Es momento de arremangarse, tomarse de las manos entre todos y decir: superemos esta situación y después resolvemos las cuestiones de entrecasa”, concluyó, al señalar que esa postura también fue planteada por equipos internacionales de rescate que trabajan en la zona afectada.
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