La producción de noticias en Misiones presenta una calidad informativa media y una fuerte tendencia a la fragmentación, un fenómeno que condiciona el consumo de información y la toma de decisiones de la ciudadanía. Así lo señaló María Millán, docente de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) e investigadora adjunta del Conicet, al presentar los resultados de un proyecto que analiza la calidad de las noticias que circulan en los medios locales.
Respecto de los resultados concretos del estudio, precisó que ya se realizaron dos mediciones en 2023 y 2025. “El resultado es que tenemos una calidad media”, afirmó. Según los datos, las noticias con mayor nivel de calidad se vinculan a temas económicos, mientras que las de menor calidad aparecen en contenidos culturales. En política, observó, “hay menos precisión”.
Entre los indicadores relevados, Millán -que además dirige el equipo de investigación Mediosféricos– destacó en Argentina Divina Comedia por Radio Up mejoras en algunos aspectos, como el nivel de precisión general, que pasó del 65% en 2023 a un 78% en 2025. Sin embargo, advirtió que sigue siendo bajo el porcentaje de noticias que presentan posiciones contrapuestas o antecedentes completos de los hechos.

Características de las noticias en Misiones
Millán explicó que el trabajo se apoya en la construcción de un índice específico, diseñado para evaluar la información como un bien público. “Lo que hicimos fue construir un índice, un indicador que es en realidad un conjunto de variables que consideramos que son aspectos o dimensiones que la noticia como género debería incorporar”, detalló, y remarcó que el objetivo es pensar la información “como un insumo ordenado, preciso y detallado para la toma de decisiones”.
La investigadora señaló que, si bien existen numerosos enfoques sobre calidad periodística, la mayoría se concentran en los procesos internos de producción. “Hay pocos desarrollos, por lo menos en Latinoamérica, que evalúen la calidad desde el punto de vista del producto final”, sostuvo. En ese análisis, uno de los hallazgos centrales fue la forma en que se presentan las fuentes y los enfoques en las coberturas diarias.

Uno de los puntos “débiles” de ese universo informativo, según describió, es la fragmentación y el contraste de fuentes. “Una de las cosas que nosotros notamos desde hace años es que por ahí están los elementos presentados en notas distintas”, explicó Millán.
Según precisó, esto ocurre con frecuencia en relación con la pluralidad y diversidad de fuentes: “No es que no estén todas las voces, pero no están juntas, no están confrontadas, no hay un trabajo de contraste de fuentes”.
Esa lógica, afirmó, responde en gran medida a las dinámicas actuales de producción informativa, también atravesadas por las plataformas digitales y redes sociales. “Las notas que salen rápido durante el día son fragmentos, mientras que los tratamientos más complejos suelen aparecer en las notas de cierre, que son las que menos se leen”, indicó. En ese sentido, advirtió que “hay una cobertura fragmentada que da la sensación de que el sesgo es mucho más de lo que efectivamente es”.
Consumo fragmentado y que no habilita la complejidad
Millán remarcó que esta fragmentación plantea un desafío adicional para las audiencias. “Es una tarea que efectivamente hay que dedicarle tiempo, pero es un problema serio”, afirmó, al señalar que el acceso a las noticias se produce mayormente a través de redes sociales, bajo la lógica algorítmica de las plataformas
“Las noticias de Instagram son más visuales, más cortas, con enganches cada vez más breves, de 15 segundos, y eso entra en contradicción con la complejidad del mundo en el que vivimos”, alertó.

Crecen la desinformación
En ese contexto, la investigadora destacó la paradoja entre el crecimiento de la desinformación y la pérdida de valor social de la información veraz. “Nos asombra la desinformación, pero por contraste deberíamos percatarnos del valor que sí tiene la verdadera información”, sostuvo, y advirtió que ese tipo de contenidos “es lo que cada vez está más retaceado a la ciudadanía”.
Millán también vinculó este fenómeno con la pérdida de legitimidad de los medios. “Si uno ve el Latinobarómetro de los últimos 10 o 15 años, la curva viene en pendiente y el 60% de los medios tiene una imagen negativa en toda Latinoamérica”, señaló, al ubicar a la prensa junto a otras instituciones que atraviesan una crisis de confianza.
Precarización laboral
La investigadora subrayó que la calidad informativa está estrechamente ligada a las condiciones laborales y a la sostenibilidad de los medios. “El salario de los periodistas es fundamental, porque los niveles de precarización generan autocensura y eso afecta fuertemente la calidad informativa”, afirmó.
Para Millán, “cuando se pone en duda el valor de la libertad de prensa, lo que prima son las estrategias de supervivencia, y eso termina afectando, muchas veces de manera inconsciente, la calidad de la información que recibe la sociedad”. En ese escenario, proyectos como la reforma laboral de Javier Milei que se tratarán en el Senado en los próximos días «es riesgoso para la institución del periodismo».



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