El mercado de combustibles atraviesa un escenario contradictorio: cae la demanda, pero los precios siguen en movimiento. Según un informe de la consultora Politikon Chaco, en marzo de 2026 las ventas al público registraron una baja interanual del 1,8% a nivel nacional, con un impacto más profundo en el norte argentino.
En ese mapa, Misiones aparece entre las jurisdicciones más afectadas, con una caída del -10,2%, solo por detrás de provincias como Tucumán (-18,3%), La Rioja (-13,0%) y Salta (-12,1%). El retroceso del consumo se da en un contexto de presión inflacionaria internacional, vinculada a la suba del petróleo por conflictos en Medio Oriente, que repercute directamente en los surtidores.

Pero mientras el consumo se retrae, los precios no terminan de estabilizarse. En Posadas, esta semana se registró un incremento promedio del 0,83% en los combustibles de YPF, llevando la nafta súper de $2.166 a $2.184, pese a que la petrolera había anunciado el 1 de abril un congelamiento por 45 días. La actualización se aplicó antes de cumplirse ese plazo.
Desde el sector explican que estos movimientos responden al sistema de “micropricing”, una herramienta basada en inteligencia artificial que permite ajustar valores en tiempo real según la demanda, la competencia y la ubicación. Esto genera que los precios no sean uniformes: por ejemplo, cargar en el centro de Posadas puede ser más caro que en Garupá, o incluso variar entre estaciones de una misma marca.
Este esquema reemplaza los aumentos generalizados por microajustes diarios —generalmente menores al 1%—, lo que introduce una lógica más dinámica, pero también mayor incertidumbre para el consumidor, que puede encontrar diferencias de precios según el momento y el lugar.
En cuanto al desempeño por empresas, el informe muestra un mercado contractivo. YPF mantiene el liderazgo con el 55,4% de participación y fue la única que logró crecer interanualmente (+1,0%). En cambio, Shell cayó un 3,8% y Axion un 0,8%, reflejando el enfriamiento general del consumo.

Actualmente, los precios en Posadas marcan una de las brechas más altas de la región. En YPF, la nafta súper se ubica en $2.184, la Infinia en $2.389 y el diésel premium en $2.486. En otras marcas, los valores también se mantienen elevados, consolidando a Misiones como una de las provincias con combustibles más caros del país.
En síntesis, el sector enfrenta una doble tensión: por un lado, la caída del consumo que golpea a las ventas, y por otro, una política de precios cada vez más flexible y segmentada, que complejiza el escenario para usuarios y operadores. El resultado es un mercado menos previsible, donde llenar el tanque ya no cuesta lo mismo según dónde —y cuándo— se haga.
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