Brasil convocó a la encargada de negocios de la embajada argentina, María Emilia Cortés, para solicitar explicaciones sobre la presunta participación de la administración de Javier Milei en la salida de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos.
La citación diplomática se produjo luego de que el dirigente brasileño atravesara territorio argentino y abordara un avión privado en Puerto Iguazú, en un episodio que generó preocupación en las autoridades de Brasil y sumó un nuevo capítulo a las tensiones bilaterales.
De acuerdo con información publicada por medios brasileños, Cortés se presentó en la sede de la misión diplomática de Brasil durante la tarde del día anterior. Allí fue recibida por João Marcelo Galvão de Queiroz, jefe del Departamento del Mercosur de la Cancillería brasileña y embajador responsable del departamento de Sudamérica de Itamaraty, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil.
La representante argentina no fue recibida por las máximas autoridades de la diplomacia brasileña. El encuentro se desarrolló con funcionarios de rango intermedio y, una vez finalizada la reunión, no hubo anuncios públicos ni se difundió un comunicado oficial sobre lo conversado.
Durante la reunión, que se extendió apenas unos minutos, las autoridades brasileñas solicitaron información sobre el operativo que permitió la salida de Flávio Bolsonaro del territorio argentino.
En particular, los funcionarios buscaron conocer si el Gobierno argentino tuvo algún grado de participación en la organización del traslado y cuáles fueron las condiciones en las que el dirigente brasileño pudo abandonar el país.
El episodio despertó interrogantes en Brasil sobre una eventual colaboración de la administración de Milei en el desplazamiento de Bolsonaro, aunque hasta el momento no se difundieron públicamente detalles que permitan establecer el alcance de una posible intervención oficial argentina.
La convocatoria de Cortés representa un nuevo foco de tensión entre los gobiernos de Lula da Silva y Javier Milei, cuyas relaciones diplomáticas atraviesan un período de distanciamiento.
Pese al pedido de explicaciones, Brasil no anunció nuevas sanciones ni medidas adicionales contra la Argentina. Tampoco se conocieron decisiones concretas posteriores al encuentro que permitan anticipar un endurecimiento de la posición diplomática brasileña.
La situación también se produce en un contexto de cambios en la representación diplomática argentina en Brasil. María Emilia Cortés quedó al frente de la embajada luego de la salida del embajador Daniel Raimondi, quien dejó el país vecino en agosto.
La partida de Raimondi se produjo después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil rebajara el nivel de las relaciones diplomáticas con la Argentina y decidiera dejar la representación a cargo de una encargada de negocios.
Desde entonces, Cortés quedó como principal representante de la misión diplomática argentina en territorio brasileño, en medio de un escenario marcado por diferencias políticas y tensiones entre ambas administraciones.
El pedido de explicaciones por la salida de Flávio Bolsonaro a través de Puerto Iguazú agrega así un nuevo elemento de conflicto a la relación bilateral y mantiene bajo observación el vínculo entre los gobiernos de Lula y Milei.
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