Lo que comenzó como un espacio para acercar libros a los vecinos se transformó con los años en un verdadero punto de encuentro educativo y comunitario. La Biblioteca Popular de barrio Sur Argentino, en Posadas, ofrece actualmente talleres gratuitos de lunes a sábado, acompañamiento escolar, actividades artísticas, ajedrez, inglés, propuestas vinculadas con psicología y un espacio de robótica por el que pasan decenas de chicos.
Detrás de ese movimiento cotidiano están Margarita Tello y Jorge Atencio, quienes sostienen el proyecto con trabajo voluntario, colaboraciones y el acompañamiento de personas e instituciones que se fueron sumando a lo largo de los años.
El principio que defienden es sencillo: que ninguna familia quede afuera por razones económicas.
“Lo que quisimos es que la parte económica no sea una traba para aquellos que quieran poder desarrollarse”, explicaron en Arriba la Radio, por Radio Up, al describir el funcionamiento de la institución. La biblioteca cuenta con docentes enviados por el municipio y otros colaboradores que ofrecen voluntariamente su tiempo y conocimientos.

Talleres gratuitos de lunes a sábado
La agenda comienza los lunes con un taller de arte, destinado aproximadamente a chicos de entre 9 y 16 años. La propuesta no se limita a la pintura, sino que incorpora conocimientos sobre la vida y obra de diferentes artistas.
Los martes funciona el acompañamiento y apoyo escolar, mientras que los miércoles se desarrolla el taller de dibujo, una actividad que lleva tres años y en la que, según destacaron los responsables de la biblioteca, participan numerosos chicos.
Los jueves, a partir de un convenio con la Universidad de la Cuenca del Plata que lleva varios años, estudiantes avanzados de Psicología realizan actividades con niños de 6 a 12 años. Allí trabajan sobre valores, principios familiares y pautas de convivencia, además de acompañar situaciones particulares derivadas desde las escuelas.
Los viernes reciben a un grupo de alrededor de 15 chicos del CENEMI, para quienes preparan diferentes propuestas de desarrollo. Los sábados, en tanto, la jornada comienza de 8 a 10 con ajedrez, actividad que fue retomada recientemente con Santiago Coronel, campeón provincial Sub-18. Luego, desde aproximadamente las 10.30, funciona el taller de inglés. “Todos los talleres son libres y gratuitos”, remarcaron Tello y Atencio.

De los libros a la robótica
La transformación del espacio también acompañó los cambios tecnológicos. Hace alrededor de cinco años incorporaron robótica con la intención de vincular el acceso tradicional al conocimiento mediante los libros con las nuevas herramientas tecnológicas.
Actualmente, por ese espacio pasan entre 90 y 120 chicos en distintos trayectos, que comienzan desde los cinco años. Incluso recientemente se incorporó una propuesta destinada a adultos.
Para Atencio, ese encuentro entre el libro y “la tecnología de punta” forma parte de la evolución natural de una biblioteca que nació para resolver una necesidad concreta del barrio: evitar que los chicos tuvieran que trasladarse grandes distancias para encontrar un lugar donde estudiar, investigar o buscar material. “El chico tiene que tener un espacio amable, agradable, limpio para estudiar. Y cálido”, sintetizó al recordar el espíritu con el que fue construido el lugar.
Una rifa de $2.000 para mantener la biblioteca en regla
Pero sostener semejante estructura también implica afrontar gastos. Tello y Atencio explicaron que desde hace dos años no reciben subsidios y que actualmente necesitan recursos para cubrir costos administrativos, contables y de mantenimiento.
Por eso lanzaron una rifa de 150 números, a $2.000 cada uno, cuyo premio es un ventilador de techo. El objetivo es reunir fondos para completar los trámites y balances que necesita la institución.
Mantener esa documentación actualizada no es un detalle menor. Los responsables explicaron que estar al día resulta indispensable para cumplir con los requisitos correspondientes a las bibliotecas populares y poder acceder a programas que les permiten, entre otras cosas, renovar el material bibliográfico.
Atencio recordó que las bibliotecas populares pueden acceder a beneficios para concurrir a la Feria Internacional del Libro y adquirir ejemplares con importantes descuentos. El año pasado, precisamente por no tener el balance actualizado, la institución no pudo realizar ese viaje. “Tratamos de que esto no muera”, resumió Tello al explicar el esfuerzo para regularizar la documentación y garantizar que quienes continúen algún día con la biblioteca reciban una institución ordenada.

Cómo colaborar con la Biblioteca Popular de barrio Sur Argentino
Quienes quieran acompañar el trabajo de la institución pueden comprar uno o más números de la rifa por $2.000 cada uno.
Mercado Pago: bibliotecasurp
La colaboración permitirá afrontar los gastos pendientes y continuar sosteniendo un espacio en el que las familias pueden acceder gratuitamente a actividades educativas, culturales y tecnológicas. La solidaridad, además, funciona en ambas direcciones. La biblioteca recibe ropa y libros donados por vecinos. Cuando acumulan ejemplares repetidos, los separan para entregarlos a instituciones y escuelas del interior donde hacen falta. También realizaron recientemente una entrega de ropa a Cáritas.

“La biblioteca para mí es todo”
Para Margarita Tello, después de tantos años, la institución dejó hace tiempo de ser simplemente un lugar de trabajo voluntario. “La biblioteca para mí es todo, es mi segunda casa”, expresó al recordar cómo comenzó a involucrarse con el proyecto y cómo el vínculo cotidiano con los niños terminó transformando su relación con el espacio.
Tello y Atencio buscan ahora que nuevas generaciones se incorporen al voluntariado para garantizar la continuidad de lo construido. El objetivo es que el proyecto trascienda a quienes lo impulsaron y siga funcionando como un espacio educativo, cultural y social para toda la zona sur de Posadas. “Queremos transmitir a ellos la responsabilidad y las ganas de seguir adelante”, explicaron sobre los jóvenes que comienzan a colaborar.
La rifa aparece así como mucho más que una herramienta para cubrir un gasto puntual. Es también una convocatoria a la comunidad para ayudar a sostener un espacio donde los libros, el arte, el apoyo escolar, el ajedrez, el inglés y la tecnología conviven bajo una misma premisa: que aprender y desarrollarse no dependa de la capacidad económica de una familia.



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