El vicepresidente de Cáritas de la diócesis de Posadas, padre Alberto Barros, cuestionó con dureza los últimos datos de pobreza difundidos por el INDEC y planteó una fuerte discrepancia entre los números oficiales y lo que se vive a diario en los barrios. Lo hizo en el programa “Arriba la radio”, por Radio Up, donde trazó un diagnóstico crítico sobre la situación social actual.
Barros fue contundente al referirse a las estadísticas oficiales: “Es evidente que esto es una gran mentira”, sostuvo, al tiempo que remarcó que los indicadores no reflejan el deterioro que atraviesa gran parte de la población.

Una realidad que contradice los números
El sacerdote planteó que resulta incoherente hablar de una baja de la pobreza en un contexto de pérdida de poder adquisitivo, cierre de empresas y aumento del desempleo. En ese sentido, señaló: “¿Cómo puede bajar la pobreza en un país donde tenés una clase media cada vez más empobrecida?”.
Desde su experiencia territorial, afirmó que la situación actual presenta características inéditas. “Como nunca se acerca gente de clase media a pedir ayuda”, describió, marcando un cambio profundo en el perfil de quienes recurren a Cáritas.
Este fenómeno, según explicó, incluye a personas con empleo formal que no logran cubrir gastos básicos como servicios, medicamentos o alquileres. “Es insólito, gente que tiene trabajo en blanco, pero con sueldos pisados”, agregó.
Pobreza estructural y desigualdad
Barros también hizo foco en una dimensión más profunda del problema: la pobreza estructural. En ese marco, planteó una definición contundente: “La pobreza hay que entenderla como una experiencia de opresión”.
El sacerdote advirtió que no se trata solo de una coyuntura económica, sino de un sistema que reproduce desigualdades. “Si existe la pobreza es porque de algún lado se la genera”, afirmó, al tiempo que vinculó este fenómeno con la concentración de riqueza en sectores minoritarios.
En esa línea, cuestionó la narrativa oficial que sostiene que millones de personas salieron de la pobreza en los últimos meses: “Suena bastante raro”, expresó, al remarcar que los números no se condicen con lo que observa diariamente en territorio.

El impacto en los sectores más vulnerables
Durante la entrevista, Barros enumeró las situaciones más críticas que detectan desde Cáritas: jubilados que no pueden acceder a medicamentos, familias endeudadas, trabajadores que no llegan a fin de mes y un aumento de la demanda por alimentos y asistencia básica.
“El tema servicios, medicamentos y pasajes es muy recurrente”, detalló, al explicar que cada vez más personas solicitan ayuda para cubrir necesidades esenciales.
Además, subrayó que el incremento de costos en tarifas, transporte y alquileres agrava el escenario social, generando un círculo de endeudamiento difícil de revertir.

“Un país cada vez más empobrecido”
Barros sintetizó su visión con una crítica global al rumbo económico y social: “La inmensa mayoría está cada vez más pobre”, afirmó, al cuestionar la idea de mejora difundida desde el Gobierno.
En ese sentido, planteó que existe una “desconexión de la realidad absoluta” entre los datos oficiales y lo que atraviesa la población, especialmente en los sectores más vulnerables.
El diagnóstico del referente de Cáritas Posadas no solo pone en duda las cifras del INDEC, sino que también instala un debate más profundo sobre la medición de la pobreza y la percepción social de la crisis, en un contexto donde los indicadores económicos parecen no alcanzar para explicar lo que ocurre en la vida cotidiana de los argentinos.



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