La ciudad de Barcelona volvió a quedar conmocionada por un nuevo episodio de violencia armada luego de que un hombre fuera asesinado a plena luz del día en la calle Balmes, una de las arterias más concurridas de la capital catalana. El crimen ocurrió alrededor de las 9:50 de este miércoles, frente a una comisaría de la Policía Nacional y en una zona con intensa circulación de peatones, comercios, oficinas y establecimientos educativos.
Misterioso crimen en Barcelona: el asesino dejó el arma y escapó tras ejecutar a la víctima
Según las primeras investigaciones, la víctima recibió un disparo en la cabeza por la espalda. Testigos y fuentes policiales señalaron que el atacante se acercó a corta distancia y efectuó el disparo de manera directa. Tras comprobar que la víctima había fallecido, el agresor escapó rápidamente del lugar.
Un agente de la Policía Nacional que se encontraba en la comisaría ubicada frente a la escena del crimen y un vecino intentaron perseguir al sospechoso, aunque este logró huir en dirección al barrio de Gràcia. Minutos después, los investigadores localizaron el arma presuntamente utilizada en el ataque, escondida bajo un casco junto a una parada de autobús en la plaza Gal·la Placídia.

La División de Investigación Criminal de los Mossos d’Esquadra tomó intervención inmediata en el caso. Los agentes desplegaron un amplio operativo en la zona, relevaron pruebas, entrevistaron a testigos y analizaron las grabaciones de las numerosas cámaras de seguridad instaladas en el sector. De acuerdo con fuentes policiales, ya cuentan con imágenes del principal sospechoso.
El asesinato generó especial preocupación debido a que ocurrió en una jornada marcada por la visita del Papa León XIV a Barcelona. El pontífice tiene previsto recorrer parte de la ciudad en papamóvil antes de llegar a la Basílica de la Sagrada Familia, ubicada a escasa distancia del lugar donde se produjo el crimen.

Aunque las autoridades encargadas de la seguridad del Papa manifestaron inquietud por la cercanía temporal y geográfica de ambos acontecimientos, los investigadores descartan por el momento cualquier vínculo entre el homicidio y las actividades oficiales del pontífice.
Por la modalidad del ataque, los investigadores consideran que podría tratarse de una ejecución planificada relacionada con un ajuste de cuentas. El agresor actuó con precisión, en una zona de gran exposición pública y con aparente conocimiento previo de los movimientos de la víctima.
El hecho se suma a una creciente preocupación por el aumento de la violencia armada en Barcelona. Durante el último fin de semana, otro hombre murió en un tiroteo ocurrido en la Zona Franca, en una calle donde ya se había registrado otro crimen similar semanas atrás.
Fuentes policiales indicaron que en lo que va del año se contabilizaron alrededor de treinta tiroteos en Cataluña, una cifra que representa un incremento significativo respecto al mismo período de 2025. Las autoridades vinculan esta escalada de violencia con disputas entre organizaciones criminales, clanes y redes vinculadas al narcotráfico y al negocio ilegal de la marihuana.
Mientras continúa la búsqueda del autor del homicidio, los Mossos d’Esquadra mantienen abierta la investigación para determinar la identidad de la víctima, esclarecer los motivos del ataque y confirmar si efectivamente se trató de una ejecución vinculada al crimen organizado.



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