Docentes, trabajadores nodocentes, estudiantes y autoridades de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) participaron este miércoles de un banderazo en Posadas para visibilizar el reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. La actividad comenzó alrededor de las 16.30 frente a la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, donde los manifestantes desplegaron una bandera de aproximadamente 60 metros y realizaron una vuelta manzana para exigir el cumplimiento de la normativa.
La movilización se concretó a 300 días de la sanción de la Ley 27.795, impulsada por organizaciones gremiales y sectores de la comunidad universitaria, con el objetivo de reclamar al Gobierno nacional la instrumentación efectiva de la norma y la atención de las necesidades presupuestarias de las universidades públicas. El planteo incluye salarios, becas estudiantiles, gastos de funcionamiento, mantenimiento edilicio y recursos para garantizar el desarrollo de las actividades académicas y científicas.
La jornada tuvo como punto de concentración el frente de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNaM, ubicada sobre calle Tucumán. Desde allí, los participantes avanzaron hacia San Lorenzo, continuaron por Salta y luego por Colón, hasta regresar al lugar de partida.
La actividad fue acompañada por integrantes de la Asociación del Personal de la Universidad Nacional de Misiones (Apunam), la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de Misiones (Adunam) y la Unión de Docentes Universitarios de Misiones (Udum), además de estudiantes y autoridades de la casa de estudios.
Reclamo por el cumplimiento de la ley
En un documento difundido durante la jornada, las organizaciones cuestionaron el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y reclamaron al Gobierno nacional que avance con su aplicación. También solicitaron el acatamiento de las decisiones judiciales que, según señalaron, ordenaron avanzar con la implementación de la normativa.
El planteo sostiene que la discusión excede la cuestión salarial y alcanza al conjunto del funcionamiento de las universidades nacionales. Entre los principales puntos señalados aparecen las becas estudiantiles, los gastos cotidianos de las instituciones, el mantenimiento de los edificios, los servicios y las condiciones laborales de docentes y trabajadores nodocentes.
El decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNaM, Cristian Garrido, sostuvo en diálogo con Radio Up que la protesta se organizó frente a la falta de cumplimiento de la normativa y al tiempo transcurrido desde su sanción.
“Llevamos ya 300 días de este incumplimiento. Por lo tanto, las universidades nacionales y los gremios a nivel nacional se están planteando la necesidad de visibilizar la problemática universitaria y seguir exigiendo el cumplimiento pleno de la ley de financiamiento universitario”.
Garrido remarcó además que el reclamo se sostiene también en la existencia de fallos judiciales vinculados con la aplicación de la ley. En ese sentido, planteó que las decisiones establecen obligaciones para el Estado nacional respecto de las condiciones presupuestarias del sistema universitario.
Según explicó el decano, el pedido contempla mejoras en distintos aspectos de la vida universitaria, entre ellos el presupuesto, las becas estudiantiles, los gastos de funcionamiento y los salarios de docentes y nodocentes.
“Estamos reclamando por el cumplimiento de la ley, que ya fue aprobada por la Justicia”, señaló Garrido durante la entrevista.
Una problemática que alcanza al funcionamiento universitario
Desde la comunidad universitaria también remarcaron que las dificultades presupuestarias no se limitan al pago de salarios. El reclamo abarca los recursos necesarios para sostener el funcionamiento cotidiano de las instituciones y garantizar la continuidad de las actividades.
En esa línea, se mencionaron necesidades relacionadas con los comedores universitarios, el pago de servicios como la electricidad, el mantenimiento general de las instalaciones y los recursos destinados a sostener las diferentes propuestas académicas.
El planteo también incluye la necesidad de garantizar becas para estudiantes, consideradas una herramienta fundamental para acompañar las trayectorias educativas y favorecer la permanencia dentro del sistema universitario.
La situación presupuestaria, además, repercute sobre las posibilidades de las universidades de desarrollar actividades de investigación, extensión, formación y vinculación con la comunidad, áreas que requieren financiamiento para sostener proyectos y equipos de trabajo.
El secretario adjunto de Investigación de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, Daniel Re, también se refirió al escenario durante el diálogo con Radio Up, y puso el foco en el carácter integral del reclamo universitario.
Re sostuvo que la situación no debe ser interpretada únicamente como una discusión vinculada con los salarios de los trabajadores, sino como un problema que compromete las condiciones generales necesarias para que las universidades puedan desarrollar sus funciones.
En ese sentido, el reclamo plantea la necesidad de contar con financiamiento universitario suficiente y sostenido, que permita afrontar tanto las obligaciones laborales como los gastos vinculados con la infraestructura, los servicios, los espacios de formación y las políticas destinadas a los estudiantes.
“Se están agotando las instancias de reclamo”
La comunidad universitaria consideró que, después de diferentes presentaciones y reclamos institucionales, se fueron agotando las vías utilizadas hasta el momento para solicitar la aplicación de la normativa.
“En las distintas instancias se han agotado todos los caminos de petición legales y ya van 300 días que no se cumple la ley de financiamiento educativo que garantice el funcionamiento de la universidad”, fue uno de los planteos expresados durante la entrevista.
El reclamo apunta así a visibilizar una situación que, según las organizaciones participantes, afecta al conjunto de la educación pública universitaria y no solamente a un sector determinado.
La movilización de este miércoles buscó trasladar esa preocupación hacia la comunidad en general y reforzar el mensaje sobre la importancia de garantizar recursos para las universidades nacionales.
En ese marco, la comunidad universitaria insistió en que el sostenimiento de las instituciones requiere recursos para cubrir salarios, becas, infraestructura, servicios, mantenimiento y funcionamiento cotidiano.
La jornada también se inscribió en una serie de acciones impulsadas por el sistema universitario y las organizaciones gremiales para reclamar la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario. En mayo de 2026, la comunidad universitaria de Posadas ya había participado de una marcha federal con el mismo eje de reclamo.
Una bandera de 60 metros para visibilizar el reclamo
Uno de los elementos centrales de la protesta fue una bandera de aproximadamente 60 metros, que fue trasladada por los participantes durante la vuelta manzana realizada alrededor de la Facultad de Humanidades.
La recorrida permitió llevar el reclamo hacia distintas calles del centro posadeño y generar una acción visible para la comunidad. El recorrido comenzó sobre Tucumán, siguió por San Lorenzo y Salta, continuó por Colón y finalizó nuevamente frente a la Facultad.
La elección de esta modalidad respondió a la intención de visibilizar el conflicto universitario y convocar la atención de la sociedad sobre las consecuencias que, según los organizadores, genera la falta de aplicación de la normativa.
“Reclamamos pago de los docentes, reclamamos becas. Reclamamos financiamiento en general”, expresaron durante la entrevista con Radio Up.
El pedido apunta a sostener la universidad pública
El reclamo de la comunidad universitaria misionera se concentra en la necesidad de garantizar las condiciones materiales para el funcionamiento de la Universidad Nacional de Misiones y del sistema universitario público en general.
Desde la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales señalaron que el financiamiento resulta determinante no solamente para sostener los salarios, sino también para mantener edificios, servicios, comedores, becas y las distintas actividades que forman parte de la vida académica.
La protesta tuvo además un componente de defensa de la educación pública, en un contexto de reclamos sostenidos por parte de las universidades nacionales y sus organizaciones gremiales.
Con el banderazo de este miércoles, la comunidad universitaria de Misiones volvió a poner en las calles un pedido que mantiene desde hace meses: que se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario y se garanticen los recursos necesarios para sostener la educación superior pública.
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