La crisis de la industria forestoindustrial en Misiones sumó un nuevo capítulo dramático con el conflicto en el aserradero Linor SRL de Azara, donde trabajadores decidieron permanecer dentro de la planta para impedir el retiro de maquinarias ante el cierre de la empresa y una posible presentación de quiebra.
En declaraciones realizadas en el programa “Realidad Mixta”, por Radio Up, el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Madera de Misiones, Agustín Báez, confirmó que los empleados se encuentran realizando una vigilia permanente para resguardar los bienes de la fábrica, que podrían convertirse en parte del respaldo económico para futuras indemnizaciones.
“Es un momento bastante angustiante y muy difícil lo que estamos viviendo”, expresó el dirigente sindical desde el predio del aserradero.

Denuncian un posible vaciamiento de la empresa
Báez aseguró que el conflicto se agravó cuando los trabajadores detectaron el retiro de maquinarias mientras se desarrollaban negociaciones entre la empresa y el sindicato. “Mientras estábamos reunidos con los trabajadores y el abogado, acá en la empresa estaban sacando máquinas”, denunció.
Según explicó, al recorrer la planta junto a delegados gremiales constataron la falta de al menos tres equipos industriales. Esa situación motivó que los empleados decidieran instalarse dentro del establecimiento para custodiar los bienes restantes. “Todos estos trabajadores vinieron a hacer vigilia para cuidar lo que queda, que puede ser parte de su indemnización”, sostuvo.
El sindicalista calificó la situación como una actitud “de mala fe” por parte de la empresa y confirmó que el gremio llevó una escribana para realizar un inventario completo de las maquinarias. “En el día de hoy devolvieron máquinas que se habían llevado. Eso tiene que quedar acá porque no pueden sacar cosas a espaldas de los trabajadores”, remarcó.

El cierre de Linor SRL golpea de lleno a Azara
El dirigente sindical recordó que Linor SRL es una empresa con casi dos décadas de funcionamiento en Azara y destacó que muchos trabajadores dedicaron toda su vida laboral al aserradero. “Hay trabajadores que hace más de 25 años están acá y lo único que saben hacer es trabajar”, afirmó.
La situación genera un fuerte impacto social debido a que se trata del único gran aserradero de la localidad. “En Azara prácticamente no hay otra fuente laboral. Acá lo que hay es yerba y poco más”, señalaron durante la entrevista.
Báez vinculó la crisis tanto a problemas internos de administración como al contexto económico nacional que atraviesa la industria. “Da bronca ver una estructura tan importante caer por mala administración y también por este modelo económico que estamos teniendo en el país”, expresó.
La empresa anticipó que no continuará funcionando
Según relató el secretario general del sindicato, representantes de la firma comunicaron oficialmente ante el Ministerio de Trabajo de Misiones que no continuarán operando. “El empleador manifestó que ya no va a continuar más y que el martes van a empezar a notificar a cada trabajador”, explicó.
A partir de allí, comenzaría un proceso judicial y laboral en el que cada empleado deberá avanzar con representación legal para reclamar salarios, aportes e indemnizaciones adeudadas.

Reclamos por salarios, aportes y cobertura social
Uno de los testimonios más duros de la entrevista fue el de Juan Daniel Díaz, trabajador del aserradero, quien describió el nivel de desesperación que atraviesan muchas familias. “Hace dos meses que no cobramos y hace cuatro años que no tenemos aportes”, denunció.
El operario aseguró que la situación se volvió insostenible y que algunos trabajadores atraviesan cuadros depresivos severos. “Hay compañeros que quisieron suicidarse y otros no quieren ni escuchar hablar de la empresa”, reveló.
Díaz también contó que muchos empleados tienen más de 25 años de antigüedad y ven prácticamente imposible reinsertarse laboralmente. “Hay gente de 60 o 63 años. ¿Dónde van a conseguir trabajo ahora?”, preguntó.
“Somos trabajadores y no sabemos hacer otra cosa”
Durante la entrevista, el trabajador relató además el impacto emocional y económico que atraviesan las familias del lugar. “Tengo cinco hijos y un bebé de ocho meses. ¿Qué les voy a decir cuando me pidan un plato de comida?”, expresó quebrado.
El operario contó que incluso su hija lloró al escuchar que posiblemente deba irse a trabajar fuera de la provincia o incluso del país. “Somos familias trabajadoras, no sabemos hacer otra cosa”, lamentó.
También denunció que la empresa descontaba aportes de los recibos salariales que luego no eran depositados. “Hay compañeros a los que les descontaban hasta 700 mil pesos por mes y no sabemos dónde fue esa plata”, afirmó.
Crisis forestoindustrial y preocupación en Misiones
El conflicto de Linor SRL vuelve a poner en agenda la delicada situación que atraviesa el sector maderero misionero, golpeado por la caída de la actividad económica, el aumento de costos, la paralización de la construcción y las dificultades financieras.
Báez sostuvo que el sindicato continuará acompañando a los trabajadores mientras dure el conflicto y confirmó que la vigilia seguirá en los próximos días. “No se quieren ir porque quieren cuidar lo que creen que el día de mañana les puede servir para cobrar algo”, explicó.
El dirigente cerró con un mensaje cargado de angustia por el drama social que atraviesan las familias afectadas. “Somos obreros y sentimos el dolor de ellos realmente. No hay mucho que se pueda decir”, concluyó.



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