A un mes del temporal más devastador en su historia, Bahía Blanca sigue intentando recomponerse. La ciudad todavía exhibe heridas profundas: calles rotas, autos apilados en cementerios improvisados, negocios que liquidan mercadería dañada y familias que reconstruyen sus hogares con esfuerzo propio y ayuda solidaria.
La tragedia se cobró 17 vidas, entre ellas la de Pilar Hecker, cuyo cuerpo fue hallado hace pocos días. Su hermana, Delfina, de un año, aún permanece desaparecida. Mientras tanto, el canal Maldonado —cuya crecida fue el principal detonante de la catástrofe— muestra los cimientos socavados y paredes de hormigón partidas, junto a vehículos arrastrados por el agua.



//












