El intendente de Comandante Andresito, Bruno Beck, trazó un panorama crítico sobre la situación económica y social que atraviesa el municipio del norte misionero y lanzó una fuerte advertencia política sobre el malestar social creciente. En declaraciones realizadas en el programa “Arriba la radio”, por Radio Up, el jefe comunal sostuvo que la caída de la actividad yerbatera, la pérdida de recaudación y el incremento de la informalidad están llevando a las comunas a un escenario límite.
“Si esto persiste, si esto sigue así como yo veo, me parece que la población va a empezar a pedir que nos vayamos todos”, expresó Beck al describir el nivel de deterioro económico que observa en la región.
El intendente explicó que la situación financiera de Andresito se agravó por la fuerte dependencia de la economía local respecto del sector yerbatero. Según indicó, cerca del 70% de la actividad económica del municipio está vinculada a la producción yerbatera y la caída del sector impactó directamente en la recaudación municipal.

Crisis yerbatera y desplome de la recaudación
Beck señaló que la caída de ingresos propios ronda niveles extremadamente altos y remarcó que el municipio intenta sostener los servicios básicos sin recurrir a despidos masivos. “La recaudación nos ha bajado casi un 80%”, afirmó el intendente, al tiempo que explicó que el municipio optó por no desprenderse de empleados pese al contexto financiero adverso.
En ese sentido, sostuvo que despedir trabajadores implicaría dejar de prestar servicios esenciales para la comunidad. “La población sigue demandando los servicios, te pague o no te pague”, manifestó. Entre las principales obligaciones municipales mencionó el mantenimiento de caminos, la recolección de residuos, el arreglo de calles urbanas y la asistencia social.
El jefe comunal describió además un incremento sostenido de las demandas sociales, especialmente vinculadas a salud y asistencia a familias vulnerables. “Tenemos que salir a sostener familias que tienen turnos en hospitales de Eldorado o Posadas. Conseguirles traslado, comida y acompañamiento. Todo es un problema social gravísimo que va en aumento”, detalló.

Aguinaldos en duda y crecimiento de la informalidad
Consultado sobre el pago del medio aguinaldo, Beck reconoció que el municipio atraviesa una situación de incertidumbre financiera.
“El tema del aguinaldo, Dios dirá”, respondió el intendente, reflejando el nivel de preocupación sobre la capacidad de afrontar compromisos salariales en los próximos meses.
A la vez, advirtió sobre el avance de la informalidad laboral como uno de los principales problemas estructurales que afectan tanto a la economía local como a las finanzas municipales. “Todo lo que es informal no tributa. Lo que le sucede a las familias repercute en el municipio. Nosotros somos el reflejo de lo que pasa en la sociedad”, sostuvo Beck.
El intendente relacionó directamente la crisis municipal con el deterioro económico de las familias productoras, especialmente de los colonos yerbateros, quienes priorizan otros gastos ante la pérdida de rentabilidad. “El productor deja de pagar las tasas municipales porque no vale nada su producto y además tiene que afrontar el aumento exponencial del combustible”, indicó.

El impacto de Brasil en la economía local
Otro de los ejes abordados por Beck fue la situación fronteriza y el fuerte movimiento de trabajadores y consumidores hacia Brasil. Según afirmó, gran parte de la población cruza diariamente para realizar compras o trabajar debido a las diferencias económicas.
“El grueso de la población para llegar a fin de mes se va a Brasil y hace las compras allá”, afirmó.
El intendente reconoció que esa dinámica beneficia a muchas familias, pero al mismo tiempo golpea fuertemente al comercio local, talleres, repuesteras y pequeños negocios de Andresito.
“Es un combo de situaciones que es negativo para nosotros como municipio, pero positivo para la gente porque es una manera de salir del paso”, explicó.
En paralelo, destacó que muchos vecinos lograron insertarse laboralmente en ciudades brasileñas cercanas como Capanema y en frigoríficos de la región.
“Gracias a Dios muchísima gente de Andresito está trabajando en Brasil”, afirmó Beck, quien señaló que solamente en un frigorífico trabajan más de 500 personas provenientes de la zona. También mencionó que otros trabajadores migran temporalmente para tareas rurales y cosechas en distintos puntos del país vecino.
“Es un gobierno insensible”, cuestionó Beck
Sobre el cierre de la entrevista, el intendente realizó una dura crítica al gobierno nacional y vinculó el malestar social creciente con las medidas económicas actuales. “Desde mi punto de vista, nuestro gobierno nacional es insensible a lo que le pasa a la gente. Este es un gobierno para muy pocos”, sostuvo.
Además, consideró que la movilización universitaria realizada en distintos puntos del país refleja el descontento acumulado de la sociedad. “Fue espectacular en todo el país. Tiene que ver con la bronca que tiene la gente por la insensibilidad de un gobierno que no le interesa la gente”, afirmó.
La declaración final de Beck sintetizó el clima de preocupación que atraviesan muchas administraciones locales de la provincia, especialmente en municipios fronterizos y altamente dependientes de las economías regionales.



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